El Govern aprobará el próximo martes un paquete de medidas para hacer frente al impacto que la guerra en Ucrania está provocando en Catalunya. Así lo ha anunciado el president, Pere Aragonès, después de una visita a la sede de la Cruz Roja en Barcelona. Aunque no ha especificado en qué consistirán estas medidas, ha señalado que después de la intervención de la Comisión Europea y del acuerdo cerrado el martes en el Consejo de ministros, corresponde a la Generalitat actuar. "Lo que es importante es rebajar los costes negativos que está teniendo toda esta situación para la economía y la sociedad catalana", ha subrayado.

El president ha advertido que hacía 37 años que no se veían datos de inflación como los que hoy se han hecho públicos, lo cual preocupa al Govern porque "es una fuente de inestabilidad para la economía, afecta al consumo, el coste de la vida, también a las decisiones de inversión, de contratación de personas...". "Eso se tiene que revertir", ha advertido. En este sentido ha apuntado la necesidad de la intervención sobre del mercado energético y ha reclamado que las medidas impulsadas por la Comisión Europea se tienen que implementar con máxima brevedad.

Aragonès ha admitido la necesidad de estudiar medidas para aligerar el impacto de estos datos sobre la sociedad y ha recordado que el Govern ya pidió al Estado contar con medidas de flexibilidad financiera, para pasar del 0,6% al 1% de déficit. Según a dicho, los 1.000 millones que representarían esta medida, permitiría un endeudamiento para hacer frente a esta emergencia y a situaciones estructurales ya existentes.

 

Por lo que respecta a la propuesta de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, de abaratar la T-usual un 50%, ha admitido que la desconocía. "Hablaremos, pero tenemos que ser conscientes de que eso implicará financiar por otra parte", ha puntualizado.

​El president ha participado hoy en la sede de Cruz Roja en Barcelona en una jornada de trabajo sobre la crisis de Ucrania en la cual ha participado también la consellera de Igualdad y Feminismo, Tània Verge, el president de la entidad, Josep Quintet, la secretaria general, Helena Fontanet, y el coordinador, Enric Morist.

Ha explicado que la operación de acogida de refugiados requiere un esfuerzo muy importante y que en estos momentos la principal preocupación del Govern es "seguir garantizando la acogida en condiciones a las personas refugiadas, trabajando de manera coordinada con otras administraciones y entidades". En pleno conflicto con los sindicatos de Enseñanza, Aragonès ha dedicado un agradecimiento especial al personal docente que ha tenido que acoger los más de un millar de estudiantes ucranianos.

Asimismo, ha admitido la perspectiva de que el conflicto se alargue y la necesidad de acelerar las siguientes fases de la acogida. "Pensando en el medio plazo y atendiendo especialmente las situaciones de vulnerabilidad, poniendo mucho énfasis y foco en los niños y las personas que desde el punto de vista sanitario tienen necesidades especiales", ha destacado.

14.000 refugiados

El presidente de Cruz Roja, que ha pedido apoyo del Govern a los municipios que acogen refugiados, ha explicado que la entidad ha acogido a más de 14.000 personas a Catalunya, algunas de las cuales se han marchado a otros territorios. En este momento tienen acogidas más de 5.500 personas, que se reparten en 29 municipios. La mitad de los refugiados son bebés.

Por su parte, Verge ha explicado que la segunda fase de la acogida tendrá que ser para estabilizar la acogida durante un tiempo indeterminado, que se tiene que hacer en viviendas normales y no en los alojamientos de emergencia, con acceso a la salud, servicios sociales... Todo ello implica, según la consellera, un trabajo con el conjunto de municipios y entidades y ha reclamado que el Estado tiene que concretar los recursos europeos como se tienen que dedicar a la fase de acogida.

​Verge ha admitido que se han detectado casos de tráfico de personas, aunque ha evitado concretar ninguna cifra, y de violencia machista. "Es el momento propicio para que redes criminales aprovechen la sensación de desamparo", ha argumentado.