"Javier, puedes votar a VOX en el Congreso y a Aliança en el Parlament", canta Sílvia Orriols en el último episodio del Polònia de TV3. Más allá de la elección musical —es un éxito asegurado versionar cualquier tema de la Ludwig Band—, el gag ha hecho fortuna en las redes sociales por una sencilla razón: porque toca la fibra sensible. VOX y Aliança Catalana comparten una masa de votantes nada despreciable y Sílvia Orriols y su politburó de asesores tienen más que claro que son un objetivo electoral en las próximas elecciones municipales y catalanas.
La misma Orriols lo confirmó hace unos días en una entrevista en Ràdio 4, donde aseguró que no ve contradicción en el hecho de que haya gente que vota a VOX en unas españolas y a Aliança en unas elecciones al Parlament. No era ninguna afirmación velada ni un comentario a contrapié, sino una respuesta directa a la pregunta de la incisiva Elena García: "Entonces, ¿no es contradictorio que votantes suyos voten a VOX?". La respuesta de Orriols: "Yo creo que no, porque ellos en el marco de las españolas confían en quien crean conveniente y en el marco de Catalunya confían en nosotros". La respuesta no deja lugar a dudas o matices.
Hace tiempo que Aliança tomó la decisión estratégica de ir a pescar en una bolsa de votantes que son sociológicamente similares, si exceptuamos la cuestión nacional
A los delegados de Trump en Catalunya, la comparación con VOX les resulta terriblemente incómoda. Es comprensible, porque es obvio que los horizontes nacionales de ambas formaciones son diametralmente opuestos. Hace tiempo, sin embargo, que Aliança tomó la decisión estratégica de ir a pescar en una bolsa de votantes que son sociológicamente similares, si exceptuamos la cuestión nacional. Algunas decisiones recientes de Aliança Catalana certifican este objetivo, a pesar de que Orriols ponga el grito en el cielo cada vez que alguien evidencia que se les ve el plumero. Para no aburrir al lector, cito solo tres ejemplos de los últimos meses:
19 de junio de 2026, Aliança ficha a un antiguo cargo de Societat Civil Catalana, Xavier Capelles, exmiembro de Fuerza Nueva, entre otras formaciones.
7 de septiembre de 2026, Aliança responde "Ya hemos pasado" al icónico cartel que muestra una alpargata aplastando una esvástica. Aliança acababa de felicitar a Alternativa para Alemania* por sus resultados electorales en Sajonia-Anhalt y aprovechaba para mofarse de uno de los símbolos de la lucha republicana contra el fascismo.
22 de septiembre de 2026, Aliança se posiciona con PP y VOX para evitar la amonestación a un diputado de VOX por llamar "asesino" a Lluís Companys. En este último episodio, Orriols acabó asegurando que la diputada Rosa Maria Soberana se había equivocado en la votación, pasando por alto que el posicionamiento de la Junta de Portavoces era oral. No era la primera vez, de hecho, que los de Orriols habían atacado la figura del president Companys.
Escribía Ian Fleming que "una vez es casualidad, dos es coincidencia y tres es una tradición". En el caso de Aliança y VOX hablamos, pues, de una tradición estrambótica pero real; el Halloween de la política catalana. Hace tiempo que el Polònia es el mejor analista de nuestra realidad política. Volviendo, pues, al gag: "Lunes de Falange y domingo eres Maulets. Donde digo A, después digo B. Javier, no me importa cambiar de discurso. Da igual, si mandamos". Como diría aquel: no hace falta decir nada más.
*Alternativa para Alemania y VOX comparten una afinidad que han hecho pública en más de una ocasión. Ambas formaciones se han reunido en diversas ocasiones y se han felicitado mutuamente en las redes por sus resultados electorales.
