Pase, pase y busque una postura cómoda que asistirá al estreno de mi última obra de metateatro titulada No puedo salir de Plats Bruts (el bucle infinito).

En la primera escena se me ve a mí el verano del 2012 intentando escribir y producir una serie de guion potente y trabajado y como TV3 decide repetir los 73 capítulos de Plats Bruts, una serie estrenada por un servidor y la gente de Kràmpack el abril de 1999. Y repiten un capítulo detrás del otro. Y en la escena se ve como resulta que esta reposición tiene un gran éxito de audiencia, se la mira mucha gente y la gente me asocia con aquello, que fue un divertimento de un momento de hace muuuucho tiempo que está muuuuy lejos, y no me asocia con la serie de guion potente y trabajado que estoy haciendo en ese momento.

En la segunda escena se me ve a mí el verano del 2013 intentando reconducir mi trayectoria profesional y como TV3 repite por segundo año consecutivo los 73 capítulos de Plats Bruts. ¿Consecuencia? En el imaginario colectivo vuelvo a estar instalado en el universo Plats Bruts.

En la tercera escena se me ve a mí el verano del 2014 pensando un proyecto coproducido por varias cadenas europeas y como TV3 repite por tercer año consecutivo los 73 capítulos de Plats Bruts.

En la cuarta escena se me ve a mí el verano del 2015, cuando TV3 repite por cuarto (sí, sí, CUARTO) año consecutivo Plats Bruts.

En la quinta escena se me ve a mí este verano grabando una metaserie sobre mí mismo y sobre mi personaje público que se emitirá en otoño y como, para variar, TV3 repite ya por QUINTO año consecutivo Plats Bruts.

En la sexta escena se me ve a mí rendido a la realidad y aceptando que, sí, que a la gente le sigue gustando aquella serie, cosa que me halaga porque quiere decir que no estaba mal y que el paso del tiempo no la ha afectado. Perfecto. Muy bonito y tierno, pero también se me ve, no renegando de ella, sólo faltaría, pero sí un poquito harto de que cada año haya gente que diga que si aquella serie triunfa tanto, por qué no la volvemos a hacer y yo diciendo que no, que no la volveremos a hacer. Y la gente insistiendo que sí. Y yo insistiendo que no.

 

HOSTIA, que aquello fue ya hace 17 años. ¡¡¡DIECISIETE!!! ¿La serie todavía funciona? Me alegro mucho, pero desde entonces yo ya he pasado las crisis de los 30, de los 35, de los 38, de los 40, de los 43 y pronto la de los 50. Y Sánchez ya no tiene pelo (bien, entonces tampoco tenía mucho) y la Glaenzel nunca ha ido por la calle vestida como sale en la serie ni habla como hablaba allí. ¿Hasta cuándo en las entrevistas tendremos que responder preguntas sobre Plats Bruts? Es como si a usted le preguntan por el primer beso... Sí, sí, muy bien, muchos recuerdos, emoción extrema, fue maravilloso, pero desde entonces, ¿verdad que ha dado y ha recibido centenares o miles de besos y de mucha gente? ¡¡¡Coño, pues basta ya del primer beso!!! ¡¡¡BAS-TA!!!

Ah, por cierto, ¿verdad que hago gracia en el Plats Bruts?

Fin de la obra. Gracias por los aplausos.