Tal día como hoy del año 2017, hace 9 años, el Parlament de Catalunya aprobaba la propuesta de resolución que regulaba la proclamación de la República catalana. Aquella propuesta de resolución, presentada por el partido del gobierno —Junts pel Sí (plataforma que integraba Convergència Democràtica de Catalunya, Esquerra Republicana de Catalunya, Demòcrates de Catalunya y Moviment d’Esquerres)—, fue votada y aprobada por 70 votos a favor, 10 en contra y 2 votos en blanco, y la ausencia de 53 diputados que abandonaron el hemiciclo como medida de protesta.
La Declaración de Independencia se aprobó con los votos de las formaciones políticas Junts pel Sí, la CUP y el diputado no adscrito Germà Gordó. Por otra parte, el partido Catalunya Sí que es Pot no toleró el debate interno e impuso una férrea disciplina de voto, que se pondría de manifiesto con los 10 pronunciamientos en contra de la Declaración de Independencia. Y los diputados de los partidos Ciutadans, PSC y PP —poco después llamados el bloque del 155— abandonarían el hemiciclo antes de votación y no participarían.
Esta Declaración de Independencia reactivaba la del 10 de octubre anterior, proclamada por el president Puigdemont, y que él mismo había dejado en suspenso. Acto seguido, el Senado del Estado español —a propuesta del partido del gobierno, el Partido Popular— autorizaba la aplicación del artículo 155 de la Constitución española, que permitiría al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, disolver el Parlament de Catalunya, destituir el Govern de la Generalitat y convocar elecciones autonómicas para el 21 de diciembre de 2017.
