No es que sea ningún secreto que, a diferencia de lo que ocurre en el sur de Europa, en los mercados del norte del continente las ventas de vehículos eléctricos don ya una parte importante del mercado.

En España, como bien saben, y seguramente lamentan, en Tesla, la cuota de los cien por cien eléctricos es de poco más de un 4 por ciento. En este sentido, el hecho de que en nuestro país aún no haya una red de cargadores suficientemente implantada y extensa para cubrir las necesidades de un gran volumen de eléctricos es lo que, en muchos casos, echa para atrás a muchos conductores, que prefieren quedarse en los híbridos, un término medio.

La autonomía es uno de los grandes caballos de batalla de los eléctricos. Las marcas trabajan incansablemente para poder ofrecer mejores prestaciones en este sentido. Es por eso que un reciente estudio elaborado en noruega ha dejado a muchos con la boca abierta. Entre otras cosas porque se ha desvelado un problema que muchos desconocían.

El Tesla Model 3 no se libra de uno de los problemas habituales de los eléctricos en invierno

No ha sido otro que el Norges Automobil Forbund, un club automovilista de Noruega, el que ha publicado ahora los resultados de un estudio en el que pusieron a prueba las autonomías de varios modelos.

Y lo hicieron en dos fases. La primera en verano, con temperaturas de entre 20 y 25 grados y la segunda ahora en invierno, con temperaturas de entre 0 y -10 grados. En los dos casos los modelos probados han realizado el mismo recorrido, y los resultados han sido más que interesantes.

En el caso del Tesla Model 3, el modelo más vendido en Europa de la marca, oficialmente cuenta con una autonomía en su versión Estándar Range de 448 kilómetros en el ciclo WLTP. En verano, este modelo logró circular hasta los 454 kilómetros, superando así su autonomía oficial. Sin embargo, en invierno la cifra ha caído hasta los 346 kilómetros, es decir, 108 kilómetros menos que en verano, que no es poca cosa.

En el caso de la versión Long Range de este Tesla, su autonomía oficial es de 614, por lo que los 655 que logró en verano significaron una muy buena cifra. No lo es la que ha conseguido ahora en invierno: 521 kilómetros, una diferencia de 134 kilómetros respecto a la prueba con temperaturas favorables.