El litio es apto para fabricar baterías, pero tiene un inconveniente: hay poco y es caro. Por ello, los fabricantes de coches como Tesla, Audi y Polestar llevan años buscando alternativas y una de ellas tiene que ver con el sodio. Se estima que pueden llegar a ser.

¿Baterías más baratas?
Las baterías de iones de sodio se postulan así como una alternativa interesante. De hecho, existen ya coches que utilizan baterías de niquel y cloruro de sodio y baterías de sodio fundido, pero hasta la fecha no se han mostrado tan eficientes como las baterías de litio. El sodio, con todo, tiene una ventaja: es muy abundante. Actualmente, las mayores reservas de litio mundo se encuentran en Sudamérica, en concreto en Bolivia, Chile y Argentina. El sodio se reparte por todo el mundo y es de hecho, el sexto mineral más abundante. Suele proceder de minas o de salinas terrestres porque, de hecho, es simple y llanamente, sal. Producirlo es barato, manejarlo es seguro y encontrarlo no es un problema. Además, es menos corrosivo que el litio.
Poca vida útil
El sodio, sin embargo, tiene un problema: se degrada con rapidez y, por eso, no se puede utilizar en la industria de la automoción. Actualmente, las principales empresas de baterías del mundo estudian cómo conseguir baterías de sodio más eficientes y estables. Tesla, por supuesto, incluida. No en vano, el sodio es 1200 veces más abundante y cuesta 350 veces menos: una tonelada de sodio cuesta 220 euros y una de litio, más de 75.000.