Poca gente hay que entienda más de coches que los taxistas. Es su herramienta de trabajo, y están obligados a conocer todos los detalles de los coches, en especial, de los nuevos modelos que salen al mercado, para valorar si merece la pena comprarlos. Y hay muchos que se están decantando por un Mini Cooper D como mejor opción, gracias a un consumo de combustible muy contenido, y a un precio realmente razonable, que lo sitúa en el top, por delante del Fiat 500.
Lo que más llama la atención es que tiene un consumo digno de moto, ya que no llega a los tres litros por cada 100 kilómetros. También hay que destacar la increíble fiabilidad a largo plazo que ofrece, que permite recorrer largas distancias de kilómetros sin la necesidad de pasar por el taller, y sin el riesgo de sufrir averías. No es el coche más rápido, lógicamente, pero sí que es especialmente cómodo, y esto a veces es lo que más se valora.
Y por si hacen falta ejemplos concretos para contrastar la fiabilidad y la eficiencia de este coche, podemos mencionar un caso específico de un taxista que utilizó durante muchos años un Mini Cooper D. Aseguró que era la mejor inversión que había hecho nunca, y que era un coche que jamás le dio problemas ni dolores de cabeza. Y por este motivo, continuó utilizándolo hasta superar una cifra histórica, con más de un millón de kilómetros recorridos.