Circular con el depósito de combustible en reserva sigue generando muchas dudas entre los conductores. Algunos consideran que apurar la gasolina puede provocar averías importantes. Otros circulan habitualmente con el testigo encendido sin experimentar ningún problema. Durante años se ha repetido que esta práctica arrastra suciedad hacia el motor y perjudica la bomba de combustible. Sin embargo, esa explicación no se corresponde necesariamente con el funcionamiento de los automóviles modernos.
El mecánico Jorge Novo, conocido en TikTok como @georgedelgaraje, ha abordado esta cuestión en uno de sus vídeos. El especialista asegura que estamos ante una creencia muy extendida, pero basada en tecnologías antiguas. “Hoy vamos a desmentir uno de los mitos más antiguos de la mecánica”, explica. Su intervención cuestiona especialmente la idea de que circular en reserva provoca que el motor aspire toda la suciedad acumulada en el depósito.
Circular en reserva no es malo
Los coches antiguos utilizaban depósitos metálicos que podían oxidarse con el paso del tiempo. Las partículas desprendidas podían acabar circulando por el sistema de alimentación y provocar problemas en el carburador. Según Novo, esta situación explica buena parte del temor que todavía existe entre los automovilistas. Los vehículos actuales, en cambio, utilizan habitualmente depósitos de plástico, que eliminan ese problema concreto de corrosión.
El mecánico también recuerda que los sistemas de alimentación incorporan filtros para retener las impurezas. Estos elementos impiden que numerosas partículas lleguen a los componentes más delicados de la inyección. Además, la bomba de combustible recoge la gasolina desde la parte inferior del depósito, independientemente de cuánto combustible quede. Por tanto, circular en reserva no significa que empiece repentinamente a aspirar la suciedad del fondo.
Pero también puede generar problemas
Eso no significa que sea recomendable apurar siempre el depósito hasta la última gota. Circular con cantidades extremadamente bajas puede favorecer problemas de alimentación en determinadas circunstancias. Además, algunas bombas eléctricas dependen del combustible para refrigerarse. Si el depósito se vacía y la bomba funciona sin suministro suficiente, pueden producirse daños. La reserva no implica una avería automática, pero quedarse sin combustible sí puede traer complicaciones.
Jorge Novo también invita a prestar atención a otros hábitos que perjudican realmente al automóvil. Acelerar bruscamente con el motor frío, retrasar los cambios de aceite o ignorar ruidos extraños puede acabar pasando factura. Los conductores también deben evitar mantener el pie apoyado sobre el embrague y atravesar baches a velocidades excesivas. Estas costumbres aumentan el desgaste de diferentes componentes.
