Aprobar el examen no significa dominar las situaciones. Las primeras semanas sin profesor traen nervios, dudas y algún susto. El Hyundai i20 ayuda a superar esa etapa con una conducción sencilla. Los profesores encuentran en este modelo un equilibrio entre tamaño, potencia y ayudas de seguridad.
El i20 mide 4,07 metros de largo y pesa 1.090 kilos. No es diminuto como un urbano, pero tampoco impone. Su maletero ofrece 352 litros y los respaldos traseros se dividen en proporción 60/40. El asiento del conductor permite regular la altura. Toyota Yaris, Dacia Sandero y Fiat Panda son sus rivales.

Perfecto para aprender a conducir
La visibilidad y la dirección asistida facilitan las maniobras. La seguridad también figura entre sus argumentos. El sistema de frenada de emergencia detecta vehículos, peatones y ciclistas. El mantenimiento de carril corrige despistes. Aparecen control de estabilidad, ayuda para arrancar en pendiente y freno multicolisión. Estas asistencias pueden echar una mano cuando los reflejos todavía no están entrenados.
El precio al contado de la gama empieza en a 21.580 euros. Mientras que la campaña financiada reduce la cifra hasta 15.380 euros y anuncia cuotas de 90 euros mensuales. Antes de firmar conviene echar cuentas y comprobar el coste completo de una oferta cuya rebaja resulta llamativa. En cualquier caso, lo que te llevas a cambio no está nada mal.
Versión de acceso más que suficiente
La mecánica de gasolina entrega 90 CV y 172 Nm. El cambio manual permite practicar lo aprendido en la autoescuela. La respuesta no resulta brusca. El conductor puede coordinar embrague, acelerador y palanca sin tener que gestionar una potencia desproporcionada.
El i20 completa el 0 a 100 km/h en 11,5 segundos y alcanza 181 km/h. Las prestaciones bastan para entrar en una autovía o adelantar. El consumo queda en 5,7 litros. Hyundai ofrece una mecánica equilibrada que sirve tanto para aprender como para viajar.

El acabado Essence, el de acceso incluido en el precio, incorpora cámara posterior y sensor de aparcamiento. Las guías ayudan a calcular la trayectoria al retroceder. Mientras que los retrovisores eléctricos y calefactables mantienen la visión.
Por otro lado, la pantalla mide 10,25 pulgadas e integra navegador, Bluelink, Android Auto y Apple CarPlay. El Bluetooth admite reconocimiento de voz. Los mandos situados en el volante permiten controlar funciones sin soltar el volante.