Hasta hace no mucho, concretamente hasta finales del pasado 2021, Seat podía presumir de ser la marca líder en nuestro país. Un mercado, el de España, en el que siempre han triunfado las marcas europeas pero que los últimos años ha visto como marcas que llegan desde Asia están teniendo cada vez más protagonismo.

Y la mejor prueba de ello es que, al menos en este pasado 2022 en España, las tres marcas más vendidas han sido otros que Toyota, Kia y Hyundai, es decir, una japonesa y dos coreanas. Sin embargo, el principal motivo de preocupación de las marcas europeas, y también buena parte de las marcas japonesas y coreanos, es que son varias las marcas que llegan desde China más que en los últimos tiempos están dejando muy claro que el mercado europeo se ha convertido en una de sus prioridades.

 

Entre otras cosas porque, como bien saben los que están interesados especialmente en un modelo eléctrico, las marcas chinas pueden presumir de tener modelos de una calidad cada vez mayor y, sobre todo, un precio menor respecto a sus rivales europeos.

Las marcas chinas se han convertido en un problema para Seat y compañía en Europa

En este sentido, no ha sido otro que Carlos Tavares,el máximo responsable de Stellantis, uno de los gigantes de la industria del automóvil a nivel mundial, el que ha dejado muy claro que las marcas que llegan desde China son una amenaza más que real.

Si no cambia nada en la situación actual, los clientes europeos de la clase media recurrirán cada vez más a los modelos chinos. El poder adquisitivo de muchas personas en Europa está disminuyendo notablemente”, ha apuntado, asegurando además uno de los principales problemas para las marcas europeas: “la diferencia de precio entre los vehículos europeos y chinos es significativa”.

 

Una diferencia de precio que se basa en que, como apuntan algunos estudios, el hecho de que en China fabriquen en muchos casos sus baterías y sus materias primas eso ayuda a que la producción de un eléctrico pueda llegar a ser hasta 10.000 euros más barata que para el resto de fabricantes.

No es de extrañar que, por este motivo y al contrario de lo que ha sucedido en mercados como el europeo o el norteamericano, el precio de los coches eléctricos en China haya caído en picado en los últimos años, reduciéndose hasta más de la mitad respecto al precio que tenían hace unos años.

La amenaza, y marcas como MG o Lynk & Co, que cada vez están más presentes en Europa, es ya más que real. Seat y el resto de fabricantes lo saben muy bien. Veremos si tienen o no margen de reacción.