El coche eléctrico sigue siendo percibido por muchos como una opción cara o poco práctica, pero existen excepciones que rompen ese planteamiento. Dacia ha sabido identificar un nicho muy concreto y explotarlo con acierto, ofreciendo una alternativa sencilla, asequible y perfectamente alineada con un uso realista. El Dacia Spring es la prueba de que la movilidad eléctrica puede ser accesible si se entiende bien el tipo de coche que se está comprando.
La clave del Spring está en no prometer lo que no es. No pretende ser un coche polivalente para largos viajes ni un eléctrico de altas prestaciones. Su enfoque es claro: moverse principalmente en ciudad y en entornos interurbanos, donde el coche eléctrico muestra su mejor cara. Partiendo de esa premisa, el planteamiento de Dacia resulta especialmente coherente y, sobre todo, muy difícil de igualar en términos de coste.
Uno de los grandes argumentos del Spring es su precio. Con ayudas y promociones, se sitúa justo por encima de la barrera psicológica de los 10.000 euros, una cifra que lo coloca incluso por debajo de muchos modelos de combustión y muy lejos del coste habitual de otros eléctricos. No es ningún secreto que este factor es determinante para muchos conductores que se plantean dar el salto al coche eléctrico por primera vez.
Un urbano eléctrico con sentido práctico
El diseño del Dacia Spring es sencillo y funcional, sin grandes pretensiones estéticas, pero con una imagen moderna y desenfadada. Sus dimensiones compactas lo convierten en un aliado perfecto para la ciudad, facilitando el aparcamiento y la circulación por entornos urbanos congestionados. Llama especialmente la atención lo bien que encaja su formato con el uso diario, donde un tamaño contenido es una ventaja clara.

En el interior, el planteamiento es igualmente honesto. No hay lujos ni materiales sofisticados, pero sí lo necesario para un uso cotidiano sin complicaciones. La ergonomía es correcta, los mandos son fáciles de utilizar y el conjunto transmite una sensación de sencillez bien entendida. En este sentido, el Spring cumple con lo que se espera de un coche pensado para desplazamientos diarios cortos y medios.
El espacio interior es suficiente para un uso urbano e interurbano, con capacidad para cuatro ocupantes y un maletero que cumple para compras o desplazamientos habituales. Cabe destacar que, dentro de su categoría y precio, ofrece una versatilidad más que razonable.
Coste por kilómetro imbatible en ciudad
Donde el Dacia Spring marca una diferencia real es en el coste de uso. En conducción urbana, el gasto por kilómetro es muy inferior al de cualquier coche de combustión y también al de los híbridos. La eficiencia del sistema eléctrico, unida a un consumo contenido y a un coste de recarga bajo, convierte al Spring en una de las opciones más económicas del mercado para moverse a diario.
En este sentido, el ahorro no se limita solo al combustible. El mantenimiento de un coche eléctrico es más sencillo y económico, con menos elementos mecánicos sujetos a desgaste. Esto refuerza su atractivo como vehículo de uso diario, especialmente para quienes recorren muchos kilómetros en ciudad.
Por otro lado, la experiencia de conducción eléctrica encaja perfectamente con el entorno urbano. La suavidad, el silencio de marcha y la respuesta inmediata hacen que el Spring resulte cómodo y agradable en trayectos diarios. En recorridos interurbanos cortos, el comportamiento sigue siendo adecuado, siempre dentro de los límites para los que ha sido concebido.
Lo destacable en este caso es que, asumiendo sus limitaciones y entendiendo su propósito, el Dacia Spring se convierte en una compra redonda. No busca sustituir a un coche familiar ni a un vehículo de largos viajes, sino ofrecer una solución eléctrica barata, eficiente y muy rentable para el día a día.
Un Dacia Spring que representa una de las formas más inteligentes de acceder al coche eléctrico. Siempre que se tenga claro que está pensado principalmente para ciudad y entornos interurbanos, ofrece un coste por kilómetro imbatible, una conducción sencilla y un precio de entrada que lo sitúa muy por debajo de cualquier alternativa híbrida o de combustión en uso urbano. Un eléctrico honesto, accesible y plenamente coherente con su propósito.