Está comprobado que la mejor velocidad para ir por la autopista es a 110 kilómetros por hora, y no a 120, el límite legal. Esto se debe a que el coche es mucho más eficiente a esa velocidad, mientras que la duración del viaje es prácticamente la misma, y te ahorras una importante cantidad de combustible. Además, lógicamente, siempre es mucho más seguro ir a una velocidad más reducida, pues te permite tener más control y más capacidad de reacción.
Pero es mejor que hablemos de cifras concretas, no exactas, ya que todo cambia según el modelo de coche que tengas, y el tipo de combustible que utilice. En cuanto al tiempo de duración del trayecto, ir constantemente a una velocidad de 110 km/h supone que en un viaje largo, de Madrid a Barcelona, se tardarían 5 horas y 38 minutos. En cambio a 120 km/h, se llegaría 28 minutos antes, es decir, en un total de 5 horas y de 10 minutos. Una diferencia notable, pero no determinante.
Y es que hay mucha gente que prioriza la seguridad antes que la velocidad. Aparte, ir a una velocidad más reducida también provoca que ahorres más combustible. Para ser exactos, el consumo en caso de ir a 120 km/h rondaría los 6,1 litros por cada 100 kilómetros, mientras que a 110 km/h sería de unos 5,5 litros por cada 100 km, una cifra que varía dependiendo del coche y del modelo. Y, lógicamente, también implicaría un menor desgaste de los neumáticos o de los frenos.