La Unión Europea podría llegar a sancionar a Google Maps por la forma en que representa las fronteras de Ceuta y Melilla con Marruecos. La Comisión de Peticiones del Parlament Europeu ha decidido mantener abierta una reclamación que cuestiona el uso de líneas discontinuas para delimitar las dos ciudades autónomas españolas, una simbología que la plataforma reserva a los territorios con fronteras en disputa. La iniciativa busca que la Comisión Europea examine si esta representación vulnera las obligaciones que establece el Reglamento de Servicios Digitales (DSA).
La decisión se tomó la semana pasada, cuando los coordinadores de la comisión parlamentaria acordaron continuar la tramitación del expediente 2284/2026. Según la misma nomenclatura de Google Maps, las líneas discontinuas identifican fronteras sobre las que las partes implicadas no están de acuerdo. La petición considera que aplicar este criterio a Ceuta y Melilla no refleja su situación jurídica y puede transmitir información errónea a millones de usuarios sobre los límites territoriales de España y de la Unión Europea.
Why is Google pandering to Morocco and displays the border between Ceuta/Melilla and Morocco using a dashed line to signal a disputed status? https://t.co/KyyLG0kDUK
— Seorge 🇪🇺 (@coaiecrete) August 1, 2026
Multas que podrían alcanzar los 24.000 millones de dólares
La reclamación pide a Bruselas que determine si esta representación cartográfica incumple la DSA, una normativa que obliga a las grandes plataformas digitales a identificar y reducir riesgos sistémicos relacionados con la desinformación y la seguridad pública. En casos de incumplimientos graves e intencionados, el reglamento prevé sanciones de hasta el 6% de la facturación mundial anual de la empresa. Aplicado a Alphabet, la matriz de Google, este porcentaje equivaldría aproximadamente a 24.000 millones de dólares. De momento, sin embargo, no se ha impuesto ninguna multa.
La petición también reclama que Google represente las fronteras de Ceuta y Melilla con líneas continuas, en lugar de utilizar la simbología propia de los territorios en disputa. Como argumento, señala que ninguna de las dos ciudades ha figurado en la lista de territorios no autónomos pendientes de descolonización de las Naciones Unidas y que no existen resoluciones de la Asamblea General ni del Consejo de Seguridad que cuestionen la soberanía española sobre estos enclaves.
Ceuta y Melilla reclaman un tratamiento especial dentro de la UE
En la misma reunión, la Comisión de Peticiones también acordó seguir tramitando el expediente 1448/2025, que reclama para Ceuta y Melilla un tratamiento equivalente al de las regiones ultraperiféricas de la Unión Europea, como las Canarias. La iniciativa, defendida también por el Partido Popular en el Parlamento Europeo, propone estudiar la inclusión de ambas ciudades en el régimen previsto en el artículo 349 del Tratado de Funcionamiento de la UE o, alternativamente, crear un estatuto específico basado en el artículo 174. La demanda se fundamenta en las dificultades estructurales derivadas de su ubicación en el continente africano, el aislamiento de las redes europeas de transporte y energía, la superficie reducida y la presión migratoria.
La propuesta plantea reforzar el acceso de las dos ciudades a los programas europeos de financiación, cohesión territorial, transición energética y gestión migratoria. También reclama una unidad de coordinación específica dentro de la Dirección General de Política Regional y Urbana y una mayor implicación de Frontex en la vigilancia y protección de las fronteras, siempre en coordinación con las autoridades españolas y con respeto a los derechos fundamentales y de asilo. La continuidad de ambas peticiones mantiene abierta la posibilidad de que las instituciones europeas examinen tanto la representación de Ceuta y Melilla en Google Maps como sus condiciones de acceso a las ayudas comunitarias.
