Donald Trump ha reunido este martes en la Casa Blanca a algunos de los empresarios tecnológicos más influyentes del mundo para abordar el futuro de la inteligencia artificial y anunciar un acuerdo de autorregulación del sector. El encuentro, organizado bajo el nombre de Super Intelligence Luncheon, ha culminado con un compromiso voluntario que el presidente estadounidense ha calificado de “moralmente vinculante” y que prevé revisiones internas y externas de los sistemas de IA. Sin embargo, el contenido íntegro del documento no se ha hecho público, ni tampoco se ha detallado qué empresas lo han firmado o qué mecanismos garantizarán el cumplimiento de los compromisos.
La reunión ha reunido nombres como Elon Musk, de xAI y Tesla; Mark Zuckerberg, de Meta; Jensen Huang, de Nvidia; Sundar Pichai, de Google; Jeff Bezos, fundador de Amazon; Satya Nadella, de Microsoft, y Dario Amodei, de Anthropic. OpenAI ha estado representada por su presidente, Greg Brockman, mientras que Sam Altman participaba en una conferencia de desarrolladores en San Francisco. Una de las imágenes de la jornada ha sido la distribución de los asientos: Musk se ha situado inmediatamente a la izquierda de Trump y Huang a la derecha, con otros grandes dirigentes tecnológicos alrededor de la misma mesa.
Un acuerdo voluntario y la posibilidad de crear un comité de supervisión
El pacto anunciado por Trump apuesta por que las mismas empresas asuman una parte de la responsabilidad de supervisar los riesgos asociados a sus sistemas. El presidente ha defendido este planteamiento asegurando que “creo que estoy viendo una autorregulación muy importante”. También ha avanzado que estudia constituir un comité de unas diez personas para vigilar el sector, aunque no ha concretado su composición ni sus competencias. De momento, tampoco se han publicado las condiciones de las revisiones previstas ni las posibles consecuencias de incumplir el acuerdo.
La iniciativa llega en un momento de discrepancias sobre la velocidad con que debe avanzar la inteligencia artificial y las garantías de seguridad que hay que exigir a las empresas. Trump ha insistido en que no quiere frenar una tecnología que considera potencialmente más importante que la Revolución Industrial y ha situado la competencia con China entre los argumentos para defender su desarrollo. Paralelamente, ha planteado que las compañías busquen el apoyo de las comunidades afectadas por la construcción de nuevos centros de datos mediante aportaciones a escuelas, infraestructuras o medidas relacionadas con los costes energéticos.
Musk vuelve a compartir protagonismo con Trump y el gobierno estrena America.gov
La presencia de Elon Musk junto a Trump ha sido especialmente significativa después del enfrentamiento público que ambos protagonizaron en junio de 2025, a raíz de las discrepancias sobre el proyecto fiscal y presupuestario del presidente. Sin embargo, no se trata de su primer reencuentro: ya habían coincidido en actos públicos y encuentros institucionales durante los meses anteriores. La jornada también ha puesto el foco en los vínculos tecnológicos entre el gobierno y las empresas presentes, especialmente porque America.gov, la nueva plataforma federal presentada este mismo martes, incorpora tecnología vinculada a Grok, del conglomerado de Musk.
El portal, impulsado por Joe Gebbia, cofundador de Airbnb, pretende facilitar el acceso a información y servicios de la administración estadounidense mediante consultas en lenguaje natural. La plataforma también utiliza tecnología de Gemini, de Google, y aspira a simplificar la navegación por miles de páginas gubernamentales. Trump ha firmado una orden ejecutiva relacionada con esta iniciativa, diferenciada del compromiso voluntario anunciado durante el almuerzo. El lanzamiento, sin embargo, también ha dejado interrogantes: las primeras comprobaciones periodísticas han detectado que el asistente modificaba las respuestas a determinadas preguntas políticas poco después de entrar en funcionamiento.
