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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha echado a su nueva portavoz de prensa, Katie Zacharia, que asumió el cargo la semana pasada, según ha avanzado The New York Times citando a tres fuentes de la Casa Blanca. La flamante nueva portavoz protagonizó una polémica primera rueda de prensa este martes, donde hizo un único anuncio —el de la dimisión de la embajadora de EE. UU. en Grecia— y respondió a tres preguntas entre tropiezos y mirando constantemente sus notas. A la polémica se ha añadido estos días la afirmación que hacía presentándose como abogada a pesar de que suspendió el examen que da acceso a la profesión en el estado de California.

Unos minutos antes de que se hiciera pública la noticia, el mismo Trump ha comentado ante los periodistas que le había enseñado la puerta de salida. "Le he preguntado: 'Katie, ¿esto es para ti?', porque ha sido tratada muy mal y es una buena persona", ha dicho Trump este viernes. Trump ha dicho que "los medios han sido muy duros" con Zacharia y le ha dicho que "no lo necesitas". "Katie, no tienes que hacerlo", ha afirmado el mandatario republicano, que ha repetido que "es una buena persona". Preguntado sobre si se reuniría con ella, Trump ha afirmado que "le dejaré a ella tomar esa decisión", a pesar de que, según ha avanzado el rotativo neoyorquino, la decisión ya estaba tomada y Zacharia ha sido finalmente despedida solo tres días después de hacer su primera rueda de prensa como secretaria de Prensa de la Casa Blanca.

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Este martes, Zacharia protagonizó su primera y última rueda de prensa como portavoz de la administración Trump. Todo lo contrario que su predecesora, Karoline Leavitt, que abandonó el cargo por razones personales a finales de agosto, Zacharia estaba visiblemente nerviosa y tuvo que recurrir constantemente a sus notas para responder entre tropiezos a los periodistas de la sala de prensa. Además, se ha presentado en público como abogada a pesar de que suspendió el examen de acceso a la profesión del estado de California y, por lo tanto, no puede ejercer la abogacía. Aquella primera jornada, acompañando a Trump, que se refirió a ella como "attorney", la palabra en inglés para referirse a un abogado acreditado, y cuando le preguntaron dónde había hecho el examen de admisión, ella contestó que "cuando me mudé a China", ante un perplejo Trump.

Ni attorney, ni consejera legal, ni tampoco asociada a China

Al corregir aquellas afirmaciones, diciendo que había entendido que se referían a qué había hecho después de sacarse la carrera de derecho, "todo lo que pude escuchar sobre el ruido del Marine One (el helicóptero de Trump)", dijo también al The New York Times. En el año 2011 se graduó en Derecho en la Universidad Pepperdine, donde, cuando empezó a aparecer en televisión, preguntó cómo debía referirse a su capacitación al no haber aprobado el Bar. Al Times dijo que le indicaron que no usara la palabra "attorney", pero que podía usar "lawyer" (jurista).

Más allá de los exámenes que aprobó o no, Zacharia también se refería a sí misma como asociada de una firma legal en China, a pesar de que solo pueden ejercer la abogacía en China los ciudadanos chinos que hayan aprobado el examen de acceso a la profesión. Como máximo, dicen expertos chinos, pudo ofrecer apoyo al despacho por el cual trabajaba en acuerdos transfronterizos. Asimismo, también se describía como "asesora jurídica general" para el grupo activista de derechas Fix California, a pesar de que tampoco podría asesorar sobre leyes al no haber sido admitida en la abogacía. 

Con esta salida expedita de lo que había sido un lastre para la Administración Trump estos últimos días, el mandatario se ahorra más polémicas a su alrededor antes de las elecciones de medio mandato que el 3 de noviembre pueden marcar profundamente el futuro de su partido y sus últimos dos años al frente de Estados Unidos.