La inflación y el encarecimiento de los alimentos continúan marcando el debate social en Rusia, pero no todo el mundo tiene la misma percepción. Tamara Kazantseva, diputada de la Duma regional de Tiumen y jefa del Partido Comunista (KPRF) en esta región de Siberia Occidental, ha asegurado que no ha notado el aumento de precios en los supermercados. Su explicación ha generado polémica: en su tiempo libre cultiva su propio huerto y recomienda a quienes se quejan que “no sean perezosos”.
Las declaraciones, recogidas por medios independientes rusos, han circulado rápidamente en las redes sociales. Kazantseva afirmó que su “cesta de la compra” no se ha encarecido porque produce buena parte de los alimentos en casa. “La remolacha me ha crecido, la zanahoria también, así que mi lote de productos no ha subido de precio. Se ha mantenido al nivel de hace tres años”, dijo. Según la diputada, compagina el trabajo parlamentario con tareas en el huerto, donde cosecha frutos del bosque, verduras y otros productos.
El jefe de la rama de Tiumén del PCFR aconsejó a los rusos que se quejan del aumento de los precios que "no sean perezosos"
— Новая газета Европа (@novayagazeta_eu) February 11, 2026
Tamara Kazantseva, diputada de la Duma Regional de Tiumén y jefa de la rama local del PCFR, dijo que no había notado el aumento de los precios de los alimentos. A los descontentos con la inflación les dijo que en su tiempo libre... pic.twitter.com/BMJEkfPBH5
El comentario que más controversia ha levantado, sin embargo, ha sido su conclusión: “Creo que quien no es perezoso se ha ganado una ensaladilla rusa barata”, en referencia a la ensaladilla tradicional que suele prepararse para las fiestas. En un contexto de poder adquisitivo tensionado y salarios que no siempre siguen el ritmo de la inflación, la frase ha sido interpretada por muchos usuarios como una desconexión con la realidad de buena parte de la población.
Inflación y discurso político
Rusia ha experimentado en los últimos años episodios de inflación elevada, especialmente en productos alimentarios básicos. Las sanciones internacionales, las dificultades logísticas y la volatilidad del rublo han impactado en los precios, a pesar de los intentos del gobierno de contenerlos con controles y subsidios. En este escenario, las palabras de una representante pública que minimiza el efecto del encarecimiento han abierto un debate sobre la responsabilidad del discurso político.
Kazantseva es diputada de la Duma regional desde hace tres legislaturas, una trayectoria que la sitúa como una figura consolidada dentro del KPRF en Tiumen. El partido comunista es la principal fuerza de oposición formal al Kremlin, aunque a menudo mantiene posiciones ambiguas respecto a las políticas del gobierno federal. Sus declaraciones, en este caso, no apuntan tanto a una crítica al ejecutivo como a una apelación a la autosuficiencia individual.
Diversos analistas rusos han señalado que el recurso al huerto doméstico forma parte de una tradición arraigada en el país. Durante décadas, especialmente en períodos de crisis, muchas familias han complementado la alimentación con productos cultivados en las datchas. Sin embargo, esta práctica no es universal ni accesible en igualdad de condiciones, especialmente en grandes ciudades o entre personas con menos tiempo y recursos
Patrimonio y percepción pública
La polémica también se ha alimentado por el contraste entre el mensaje y la situación económica de la diputada. Según datos publicados por medios locales, la última declaración de ingresos hecha pública por Kazantseva, correspondiente a 2021, situaba sus ingresos anuales en 6,5 millones de rublos. Aunque no se han difundido cifras más recientes, este nivel de ingresos la coloca por encima del salario medio regional.
Este contraste ha sido utilizado por críticos que consideran que el mensaje banaliza las dificultades cotidianas de muchos hogares. En un momento en que el coste de los alimentos básicos es una preocupación central para amplias capas de la población, sugerir que la solución pasa por “no ser vago” puede reforzar la percepción de alejamiento entre representantes políticos y ciudadanía.
El debate va más allá de una frase concreta. Refleja la tensión entre el relato oficial de estabilidad económica y las experiencias individuales en un contexto complejo. Mientras las autoridades defienden que la situación está bajo control, episodios como este muestran hasta qué punto la percepción social de la inflación continúa siendo un terreno sensible y políticamente cargado