Tener agua potable, alimentos que no necesiten cocinarse, medicamentos, una radio con pilas, una linterna y suficiente dinero en efectivo para poder pasar varios días sin electricidad ni servicios básicos. Son recomendaciones que hasta hace no mucho podían parecer propias de una catástrofe natural, de un apagón o incluso de otra época, pero que han vuelto a formar parte de los planes de seguridad de varios países europeos. En el trasfondo hay una preocupación que crece a medida que se alarga la guerra de Ucrania: que el conflicto con Rusia traspase cada vez más las fronteras del campo de batalla y llegue a la vida cotidiana de los europeos en forma de sabotajes, ciberataques, drones o interrupciones de servicios esenciales. No significa que los gobiernos europeos consideren inminente una invasión rusa. La preocupación es otra y, probablemente, más difícil de delimitar: la denominada "guerra híbrida", aquella zona gris entre la paz y la guerra convencional en la que pueden entrar sabotajes, espionaje, desinformación, ciberataques, interferencias en las comunicaciones o agresiones contra infraestructuras críticas.
Una guerra que ya no acaba en el frente
Europa había pasado décadas reduciendo buena parte de las estructuras de defensa civil creadas durante la Guerra Fría. La invasión de Ucrania empezó a invertir esta tendencia y la expansión de la guerra híbrida la está acelerando. El Parlamento Europeo ya debate formalmente este septiembre sobre la "reciente intensificación de los ataques híbridos de Rusia contra los estados miembros" y sobre cómo reforzar una respuesta coordinada de la Unión.
Los últimos episodios han hecho aumentar la alerta. Alemania atribuyó oficialmente a Rusia el ataque frustrado del 4 de agosto contra el aeropuerto de Leipzig/Halle, donde fueron localizados dos drones con explosivos. Era la primera vez que Berlín responsabilizaba directamente a Moscú de una operación de este tipo en territorio alemán. El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, situó el incidente dentro de un patrón que incluye "espionaje, sabotaje, desinformación y preparación de atentados". Moscú ha negado la responsabilidad.
La inquietud no es solo alemana. Los servicios de seguridad daneses han advertido que la inteligencia rusa estaría preparando acciones de sabotaje contra la industria de defensa del país, mientras que diferentes gobiernos europeos investigan incursiones de drones e incidentes sobre instalaciones sensibles.
La OTAN prepara la retaguardia
Una de las señales más reveladoras de este cambio la ha dado la OTAN. El pasado 17 de septiembre, la Alianza Atlántica ha publicado sus requisitos básicos de resiliencia y ha situado a la población civil, las infraestructuras y los servicios esenciales como una parte imprescindible de la defensa. En una guerra moderna no basta con que el ejército siga funcionando. También deben funcionar los gobiernos, los hospitales, las telecomunicaciones, los transportes, las redes energéticas y el suministro de alimentos y de agua. Los nuevos criterios de la OTAN exigen a los estados aliados planificar cómo mantendrían servicios como "alimentos, agua, combustible, electricidad, calefacción, transporte, servicios financieros y productos médicos" durante una crisis o un conflicto. También reclama sistemas que permitan mantener operativos a los gobiernos, proteger las comunicaciones civiles, garantizar el suministro energético y organizar eventuales evacuaciones de población.
No es un detalle menor. La OTAN considera que esta resistencia civil forma parte directamente de la disuasión militar: cuanto más difícil sea paralizar un país atacando su retaguardia, menos atractiva resulta la agresión. La Alianza también recuerda que los miembros acordaron en la cumbre de La Haya de 2025 poder destinar hasta el 1,5% del PIB a gasto relacionado con defensa y seguridad que incluya precisamente la resiliencia y la preparación civil.
Francia recupera el kit de las 72 horas
Francia es uno de los países donde esta preocupación se ha hecho más visible. Emmanuel Macron reunió este viernes a los principales responsables políticos franceses para exponerles de manera confidencial la evolución de la amenaza híbrida, después de una sucesión de incidentes sospechosos en Europa. Según Le Monde, el objetivo de la reunión era precisamente concienciar a los dirigentes políticos ante la posibilidad de que Rusia intensifique este tipo de operaciones. Algunos de los episodios investigados en Europa han afectado a ferrocarriles, instalaciones militares o infraestructuras sensibles, aunque no todos han podido ser atribuidos a Moscú. Macron incluso advirtió: "El día que seamos atacados físicamente, no nos avisarán". Y aseguró que el riesgo "existe, es real" y que el nivel de amenaza se ha incrementado. El presidente francés ha pedido a su gobierno que elabore un "plan de protección" de las infraestructuras críticas del país.
Paralelamente, la Seguridad Civil francesa recomienda que cada familia disponga de un "kit de emergencia de 72 horas". Debe incluir, entre otras cosas, alimentos no perecederos, medicamentos, radio con pilas, linterna, dinero en efectivo y agua potable. La recomendación oficial calcula seis litros de agua por persona. Este kit, sin embargo, no está pensado exclusivamente para una guerra con Rusia. Francia lo presenta como una medida general ante cualquier gran emergencia, desde una inundación hasta un apagón o una crisis de seguridad. La diferencia es el contexto en que ahora vuelve a adquirir protagonismo.
IMPORTANTE: El presidente de Francia, Emmanuel Macron reveló que tiene información de inteligencia que Vladimir Putin habría decidido escalar la guerra en Europa.
— Alejandro Rodriguez Carrizosa (@AlejoRodriEC) September 19, 2026
Macron advirtió que Rusia podría atacar a los países de la Unión Europea en las próximas semanas.
Advirtió que… pic.twitter.com/ajgGkv05Cg
Polonia: "No podemos excluir que nos afecte"
A medida que uno se acerca a la frontera rusa o bielorrusa, el lenguaje deja de ser tan abstracto. El primer ministro polaco, Donald Tusk, reunió el 13 de septiembre a ministros y responsables de los servicios de seguridad después de un ataque ruso a solo dos kilómetros de la frontera polaca. "Las semanas y meses que vienen serán un periodo de acciones rusas muy intensificadas", advirtió. Y añadió una frase especialmente significativa: "Desafortunadamente, no podemos excluir que esta escalada afecte también al territorio de Polonia". Varsovia ordenó que los servicios de seguridad y los pasos fronterizos pasaran a trabajar con medidas reforzadas. Cuatro días después, Tusk fue aún más allá en el Parlamento. Según explicó citando las evaluaciones de los servicios de inteligencia, entre los escenarios previstos hay "ataques híbridos con drones y misiles contra los países que apoyan a Ucrania, incluida Polonia".
El Reino Unido también pide tener reservas
El Reino Unido, uno de los principales aliados militares de Ucrania, considera que el apoyo a Kiev coincide con un aumento de las operaciones híbridas rusas contra Europa, desde ciberataques hasta sabotajes de infraestructuras. Es en este contexto que Londres está reforzando la resiliencia interior y pidiendo también a los hogares que estén preparados para afrontar posibles interrupciones de servicios esenciales. En el Reino Unido, la preparación de la población civil ya forma parte explícita de la política de resiliencia nacional. La campaña oficial Prepare, impulsada por el gobierno británico, recomienda que los hogares dispongan de un pequeño stock de emergencia con agua embotellada, alimentos no perecederos que se puedan consumir sin cocinar, linternas, radio con pilas, baterías de repuesto, botiquín, medicamentos y otros productos básicos para poder afrontar varios días con interrupciones del suministro eléctrico, de las telecomunicaciones o de otros servicios esenciales.
Londres presenta estas recomendaciones como una medida general ante emergencias, pero el contexto de seguridad las ha dotado de un significado nuevo. El Financial Times ha explicado que el gobierno quiere extender esta cultura de preparación doméstica en paralelo al refuerzo de los planes de defensa interior, en un momento de preocupación creciente por los ciberataques, el sabotaje y las operaciones híbridas atribuidas a Rusia. The Independent fue todavía más explícito en julio al informar que los británicos serían instados a acumular alimentos ante la posibilidad de un ciberataque ruso capaz de afectar infraestructuras y servicios. El gobierno también trabaja con ejercicios y escenarios de contingencia pensados para mantener el país operativo en caso de una crisis grave. No se trata, por tanto, de una llamada ante una hipotética invasión convencional, sino de preparar los hogares para que puedan resistir temporalmente si una ofensiva híbrida provoca apagones, problemas de comunicaciones, dificultades logísticas o interrupciones en el abastecimiento.
BREAKING:
— Globe Eye News (@GlobeEyeNews) September 18, 2026
UK government urges citizens to stockpile food and water, planning for the possibility of war and cyberattacks. pic.twitter.com/4Flys43atO
España revisa su seguridad
España todavía no ha llegado al punto de pedir a la población que acumule agua o alimentos, como ya ocurre en otros países europeos, pero también ha empezado a adaptar su arquitectura de seguridad al nuevo escenario. El Departamento de Seguridad Nacional, que dirige la general Loreto Gutiérrez Hurtado, trabaja en una nueva Estrategia de Seguridad Nacional que deberá tener en cuenta el aumento de las amenazas híbridas, los ciberataques, la desinformación y los riesgos sobre infraestructuras críticas. El Gobierno español, además, ha elevado en las últimas semanas las advertencias sobre la actividad rusa: ha asegurado que redes vinculadas a Moscú contribuyeron a amplificar la crisis de Ceuta para alimentar la polarización dentro de la Unión Europea, mientras Exteriores y Defensa sitúan la guerra de Ucrania y la creciente inestabilidad internacional entre los principales retos para la seguridad española. De momento, sin embargo, Madrid mantiene el foco en la protección institucional, tecnológica y de infraestructuras y no ha lanzado ninguna campaña específica de preparación doméstica ante un eventual ataque ruso.
Suiza revisa su doctrina de seguridad
Incluso la neutral Suiza ha revisado profundamente su doctrina de seguridad. El Consejo Federal aprobó este 18 de septiembre la nueva Estrategia de Política de Seguridad 2026, que sitúa la invasión rusa de Ucrania, las amenazas híbridas y las dependencias estratégicas entre los principales factores que han deteriorado el entorno de seguridad europeo. El plan contiene 46 medidas y tres grandes prioridades: aumentar la resiliencia del Estado, la economía y la sociedad; mejorar la protección de la población y las infraestructuras; y reforzar las capacidades de defensa. Berna subraya que la guerra híbrida puede adoptar formas muy diferentes, desde la desinformación y los ciberataques hasta el espionaje, el sabotaje o, en último extremo, el uso de fuerza militar.
Putin acusa a Europa de alimentar el miedo a una guerra
Moscú rechaza, por su parte, el relato que presenta a Rusia como una amenaza creciente para Europa. Vladímir Putin acusó este viernes a algunos dirigentes europeos de alimentar deliberadamente la perspectiva de una guerra con Rusia. "Algunos líderes europeos afirman abiertamente que se están preparando para una guerra con Rusia", aseguró el presidente ruso, que atribuyó estas advertencias a la voluntad, según él, de "salvar" una popularidad en retroceso y de ocultar errores en las políticas económicas y sociales. Putin también sostuvo que los ciudadanos europeos estarían mostrando en las urnas que "no quieren ninguna guerra con Rusia" y acusó a los gobiernos de continuar "agravando la situación". El Kremlin ya hace tiempo que va diciendo que hablar de una guerra con Rusia era "absurdo" y que los gobiernos occidentales estaban construyendo a Rusia como enemigo exterior para ocultar errores económicos y sociales.
🇷🇺🇨🇳 Putin alerta sobre uma potencial guerra com a Europa:
— geopol•pt (@GeopolPt) September 19, 2026
“Alguns líderes europeus afirmam abertamente que estão a ser feitos preparativos para uma guerra com a Rússia.
Na minha opinião, estão simplesmente a tentar salvar as suas popularidades em queda, encobrindo erros nas… pic.twitter.com/nyFEsR4Xeu
