Más de 100.000 personas en el Líbano se han registrado como desplazadas en solo un día, según ha informado este martes el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Con esta nueva ola de desplazamientos, el número total de personas que han tenido que abandonar su hogar en el país ya supera las 667.000 desde que el Líbano se vio arrastrado al conflicto entre Israel e Irán.

La crisis se intensificó después de que el movimiento chií Hezbollah, aliado de Teherán, lanzara misiles contra Israel. El ejército israelí respondió con una serie de bombardeos aéreos que han afectado diversas zonas del país, provocando una situación humanitaria cada vez más grave y forzando a cientos de miles de personas a buscar refugio.

Vulnerabilidad entre la población civil

Karolina Lindholm Billing, representante de ACNUR en Líbano, ha explicado que la magnitud del desplazamiento está generando una situación de gran vulnerabilidad entre la población civil. En un comunicado, relató la historia de una mujer de más de 90 años que conoció durante una visita a un refugio en Beirut.

“Durante una visita ayer a un refugio en una escuela de la capital, conocí a una mujer de noventa años que había perdido once miembros de su familia durante los ataques de 2024”, explicó Lindholm Billing. “Ahora está desplazada de nuevo y alojada en la misma escuela que ha sido convertida en refugio. Historias como esta muestran el miedo, la incertidumbre y el trauma repetido que muchas familias sufren”.

La intensificación de los bombardeos también ha provocado movimientos masivos hacia Siria, según el ACNUR. Las autoridades sirias han informado que más de 78.000 ciudadanos sirios han cruzado la frontera desde el Líbano desde que comenzaron los ataques aéreos. Muchos de ellos eran refugiados que vivían en el Líbano y que planeaban regresar a su país en los próximos meses, pero que se han visto obligados a hacerlo antes de lo previsto a causa del deterioro de la seguridad.

A este flujo se han sumado también más de 7.700 ciudadanos libaneses, que han cruzado la frontera hacia Siria buscando refugio ante el miedo a nuevos ataques.

Centros de acogida saturados

Las organizaciones humanitarias alertan que los centros de acogida y los refugios de emergencia comienzan a estar saturados. Muchas escuelas y edificios públicos han sido habilitados para alojar familias desplazadas, pero las condiciones son difíciles y los recursos limitados. El acceso a alimentos, agua potable, asistencia médica y apoyo psicológico es cada vez más escaso.

ACNUR ha hecho un llamamiento urgente a la comunidad internacional para que incremente la ayuda humanitaria y el apoyo logístico para hacer frente al aumento constante de desplazados. Según la organización, la situación podría empeorar si los combates continúan o se intensifican en las próximas semanas.

Muchas de las personas que ahora abandonan sus hogares ya habían sufrido crisis anteriores en el país, marcado por años de inestabilidad política y económica. Para muchas familias, esta nueva guerra representa otro episodio de desplazamiento y pérdida.

“Vemos familias que ya han vivido varios desplazamientos a lo largo de los últimos años”, explicó Lindholm Billing. “Ahora vuelven a tener que huir con muy poco tiempo para prepararse, dejando atrás su casa y todo lo que tienen”.

Mientras los combates continúan en la región, la situación humanitaria en Líbano sigue deteriorándose rápidamente. Las organizaciones internacionales advierten que, sin una reducción de la violencia y sin más apoyo internacional, el número de personas desplazadas podría continuar aumentando en los próximos días.