Manuel Valls i Galfetti (Barcelona, 1962) será candidato a las primarias socialistas para las elecciones presidencial de Francia. Hoy ha hecho su anuncio oficial, acopañado de su renuncia como primer ministro y cabe decir que ya parte como claro favorito. Sin embargo, la mala situación del Partido Socialista y el funcionamiento del sistema de elecciones francés hacen que parezca muy difícil, a estas alturas, que se convierta en el nuevo presidente de Francia.

Valls ha sido el primer ministro del gobierno de Hollande desde 2014, anteriormente ya había sido ministro del Interior, y todavía antes había sido alcalde de Évry y diputado de Asamblea Nacional francesa. De hecho, lleva casi toda una vida dedicada a la política de Francia, desde que en 1980 -con 17 años- se afilió al Partido Socialista (PS). Su nombre, sin embargo, deja claro que su familia no es de origen francés.

Su padre, Xavier Valls, era un reconocido pintor catalán, y su madre, Luisa Galfetti, una suiza del cantón italiano. Ha vivido toda su vida en Francia, pero nació en Barcelona un agosto de 1962, cuando sus padres estaban de viaje a la capital catalana, en el barrio barcelonés de Horta.

Fue escolarizado en Francia, pero no fue hasta el año 1981, ya con la mayoría de edad, que decidió adquirir la nacionalidad francesa. Para ser político en ese país hay que tener la nacionalidad, y en aquel momento sólo se podía tener una. Él lo tenía claro.

Su padre, que murió el año 2006, se marchó de Catalunya el año 1949 gracias a una beca del Instituto Francés de Barcelona. Dejó su ciudad natal, en plena dictadura franquista, pero eso no hizo que perdiera el vínculo. Volvía los veranos a pasar las vacaciones. En una de estas estancias es donde nació el ahora candidato a las primarias socialistas francesas. Su familia todavía tiene una casa con jardín en el barrio de Horta, y su hermana vive allí.

Su origen catalán, además, no sólo es geográfico. También sabe hablar catalán. De hecho, él mismo ha asegurado en alguna ocasión que aprendió el idioma antes que el español y el francés. Por el origen de sus padres, el hasta hoy primer ministro tuvo como lenguas maternas el catalán por el padre y el italiano por la madre. Valls visita a menudo Catalunya, asegura que le tiene estima y que el Barça lo enamora. Eso sí, es contrario a la independencia de Catalunya y así lo ha expresado también. Para una mentalidad francesa, los nacionalismos fuera del Estado son difíciles de entender.

Valls, sin embargo, tiene pocas posibilidades a estas alturas ser presidente de Francia. La mala situación en la que se encuentra el Partido Socialista, muy desgastado por los años de gobierno y golpeado por la crisis y el terrorismo yihadista, no le da muchas posibilidades en las encuestas. De hecho, según los sondeos, los socialistas no conseguirían pasar a la segunda vuelta de las presidenciales, y lo harían a los conservadores de François Fillon y el Frente Nacional de Marine Le Pen.

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