El presidente francés, Emmanuel Macron, gastó 120.000 euros en ocho meses durante su etapa como ministro de Finanzas para impulsar su candidatura electoral y ampliar su círculo de influencia entre el mundo de la cultura, según revela la prensa francesa. Un reportaje emitido ayer jueves en la cadena pública France 2 sobre la relación entre las altas esferas políticas y el mundo artístico revela que, hasta su dimisión como ministro en agosto de 2016, poco antes de presentarse como candidato a las elecciones al Elíseo, Macron y su esposa Brigitte habrían puesto en marcha una estrategia "para adquirir notoriedad" en ciertos círculos intelectuales. El exsecretario de Estado de Presupuesto, Christian Eckert, describió las cenas que se sucedían en el apartamento oficial de Macron, dentro del Ministerio de Finanzas en Bercy, y a las cuales personalidades como el presentador Stéphane Bern han confirmado que asistieron. Cuando Macron dimitió como ministro "el total de presupuesto anual se había consumido. Cuando se fue ya no quedaba más dinero para el funcionamiento del ministerio, al menos de su partida", aseguró Eckert.

120.000 euros

No queda claro si Macron deberá dar explicaciones por sus acciones. En el reportaje del programa 'Complément d'Enquête' (Más Investigación) emitido ayer por la noche, el periodista e investigador Frédéric Says señaló que la estrategia de Macron para promocionarse entre los intelectuales franceses recae en una "zona gris", puesto que el presupuesto para gastos de representación está destinado a invitaciones profesionales. "Cada ministro invita a quien quiere y nadie controla si sus invitados están en relación con las misiones del Ministerio. Pero un ministro de Economía que invita a cantantes y actores, ¿tiene eso relación directa con el ministerio de Economía? Es una zona gris", cuestionó Says. La investigación revela que nombres como el de los actores Fabrice Luchini, Pierre Arditi, Guillaume Gallienne o Line Renaud son algunos de los que circulan entre los invitados de aquellas cenas, calificadas por los analistas como una "estrategia de influencia del matrimonio Macron para adquirir notoriedad en ciertos círculos" y que sirvió "para darlo a conocer". El apartamento de funciones del Ministerio, con vistas al Sena, es un dúplex de dos plantas con acceso directo al río, donde dos lanchas privadas permiten traer y llevar al ministro y a los invitados de sus reuniones profesionales. "Me dio la impresión de que había gente que tenía la costumbre de frecuentar" el lugar, aseguró Bern en el programa.

Silencio

De momento, el Elíseo no se ha pronunciado sobre esta polémica, aunque ya ha tenido una gran repercusión en los medios franceses y en las redes sociales, donde muchos critican que cenas de supuesta promoción se pagasen con dinero público. Por otro lado, Macron, ganador de las elecciones presidenciales de 2017, cuenta ya con los más de 500 avales de representantes públicos necesarios para poder presentarse a las elecciones de abril de este mismo año, aunque a poco más de dos meses de la cita con las urnas no haya confirmado aún su candidatura.