El alto el fuego acordado entre Israel y el Líbano tampoco se ha materializado este viernes, en lo que debía ser el primer día de su aplicación sobre el terreno. Las partes negociadoras lo habían condicionado a que Hezbollah detuviera sus ataques contra el norte de Israel y también todas sus operaciones al sur del río Litani, pero la milicia chií rechazó de plano el texto del acuerdo, que el jueves tildó de "humillante". Este viernes, las autoridades libanesas responden al rechazo de Hezbollah del alto el fuego y acusan a Irán de usar su país "como moneda de cambio" y de interferir en sus asuntos.
El primer ministro del país, Nawaf Salam, ha denunciado este viernes el rechazo al alto el fuego y que el primero en rechazarlo fue el régimen de los ayatolás desde Teherán, lo cual demuestra, a su parecer, que la guerra de Hezbollah es ajena al Líbano. Por su parte, el presidente, Joseph Aoun, ha acusado a Irán de utilizar su país "como moneda de cambio" en sus negociaciones con EE. UU. y ha apuntado que la única salida al conflicto entre Hezbollah e Israel es negociada porque nunca conseguirán los objetivos que persiguen.
Según Salam, "gracias a los esfuerzos del estado libanés, a la iniciativa de nuestros hermanos árabes y a la comprensión de Estados Unidos, hemos llegado a un acuerdo de alto el fuego en el Líbano". "Sin embargo, ayer (jueves) el pueblo libanés se sorprendió al descubrir que la Guardia Revolucionaria iraní fue la primera en rechazarlo antes que cualquier otra parte. Esto confirma una vez más que esta guerra no es nuestra guerra, que no se libra por nosotros, sino en nuestro territorio y a costa de nuestro pueblo", ha denunciado el primer ministro en un acto gubernamental. Durante su discurso, Salam ha lamentado que el rechazo del cese de hostilidades suponga una continuación de la guerra e hizo un llamamiento a los diferentes actores libaneses a actuar con "sensatez", así como a poner los intereses del país "por encima de todo".
Israel y Hezbollah deben negociar
En más declaraciones este viernes, el presidente del Estado, Joseph Aoun, ha advertido a los iraníes que "no les corresponde interferir en nuestro país" y ha descrito como "inaceptable" el hecho de que Irán use la paz en el Líbano como clave para negociar con Estados Unidos. Irán ha vuelto a insistir en los últimos días que los ataques israelíes contra Hezbolá violan el alto el fuego y ponen en riesgo las conversaciones indirectas con Washington. Aoun también ha insistido en la necesidad de las negociaciones para poner fin al conflicto entre Israel y la milicia proiraní: "Hezbolá también debe comprender que no hay otro camino más que sentarse a hablar; no hay ninguna otra forma de resolver este problema y salvar lo que queda (del país) que no sea a través de la negociación y la diplomacia", ha añadido.
Aoun, sin embargo, pide paciencia e insiste en decir que no es fácil resolver un conflicto que dura décadas. Sin embargo, asegura que lo importante es "luchar para salvar lo que queda del país", aunque ni Israel ni Hezbolá "podrán conseguir su objetivo" aunque "arrasen el país entero", así que "ya es hora de que ambas partes se sienten a dialogar". En las últimas horas, sin embargo, nada indica que las dos partes piensen en este paso como el siguiente y han seguido el intercambio de fuego cruzado que en las últimas horas ha dejado hasta cinco personas muertas en sus ataques en el sur del Líbano y más órdenes de evacuación.
La respuesta de Hezbolá al acuerdo
Desde Hezbolá han calificado el alto el fuego que acordaron el Líbano e Israel en Washington como "el resultado de las absurdas, humillantes y vergonzosas negociaciones directas (…) que describe los principios fundamentales que Estados Unidos e Israel conciben para la subyugación del Líbano al proyecto del Gran Israel", en palabras del grupo chií libanés, Naim Qassem. "No nos hemos comprometido con nadie a no resistir la agresión ni a no responder a ella. Mientras la agresión persista, la enfrentaremos con toda nuestra fuerza y atacaremos donde sea que decidamos y podamos", ha dicho en un mensaje escrito.
Qassem considera que cualquier cese de hostilidades debe ser "integral", sin hacer distinciones entre el sur del Líbano y el resto del país, y ha criticado las "falsas" treguas que permiten la continuación de la "agresión" israelí mientras Hezbolá se retira del frente meridional. "Nuestra única preocupación es detener la agresión, un alto el fuego integral y la retirada israelí", ha reiterado.