Flávio Bolsonaro, que en las últimas semanas había rozado el poder en Brasil después de su victoria en la primera vuelta de las elecciones, ha huido a Estados Unidos, según han informado aliados próximos al político al periódico brasileño Folha de Sao Paulo. Las últimas horas del candidato del Partido Liberal, que perdió las elecciones por cinco millones de votos contra Lula da Silva, han sido convulsas. Inicialmente, afirmó que los resultados de las elecciones eran fraudulentos, pero poco después se proclamó líder de la oposición. Mientras tanto, la Corte Suprema de Brasil anunció que se abriría una investigación sobre la campaña del hijo del expresidente por sospechas de financiación irregular e injerencia externa. La policía federal de Brasil está detrás de su pista e investiga si el perdedor de las elecciones ha huido del país.
Bolsonaro estaba citado para entregar su pasaporte, pero no lo ha hecho y las autoridades brasileñas han anulado los documentos para que, si todavía no ha abandonado el país, no lo pueda hacer. La policía sospecha que Bolsonaro haya marchado a Argentina, donde su presidente, Javier Milei, le ha apoyado durante toda la campaña. Desde este país, aseguran algunos medios, habría cogido un avión hacia Estados Unidos. Tal como había hecho el candidato, Donald Trump también ha puesto en duda la victoria de Lula: "Francamente, me parecieron otras elecciones manipuladas. La situación ha dejado una imagen terrible", afirmó el presidente de EE. UU. después de decir que se lleva "muy bien" con el ganador de los comicios.
Las investigaciones abiertas contra Bolsonaro
Bolsonaro está investigado por delitos de corrupción. Con su derrota en las urnas, Bolsonaro pierde la protección legal ante las investigaciones de la justicia. Una de estas gira en torno a la relación del político con Wilmar Tomaz, abogado de Brasilia detenido por delitos de blanqueo de capitales. También se investiga a Bolsonaro por su posible implicación en uno de los grandes escándalos financieros de la historia de Brasil, el Banco Master. Concretamente, las sospechas de la Fiscalía giran en torno a una transferencia de casi 20 millones de dólares. Esta estaba destinada, supuestamente, a la financiación de una película sobre Jair Bolsonaro. Pero las autoridades creen que, en realidad, el dinero era para pagar una casa de la familia en Texas.
Flávio es el hijo mayor de Bolsonaro, pero no es el único, ni mucho menos, que ocupa titulares en la prensa internacional. Por ejemplo, Edouardo, el tercero, huyó a vivir a Estados Unidos, donde se dedica a defender a su padre y a su hermano. A principios de verano, fue condenado a cuatro años de prisión por pedir a la administración norteamericana que impusiera sanciones económicas al país gobernado por Lula. Poco antes de las elecciones y desde EE. UU., Edouardo afirmó que, si su hermano perdía, debería "marcharse del país".
