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El líder del partido Yashar, Gadi Eisenkot, ha tendido la mano a Benjamin Netanyahu y al partido ultraderechista Sionismo Religioso para formar una coalición de gobierno en Israel, después de que las elecciones no hubieran dado suficientes apoyos a ningún candidato para encabezar el Ejecutivo. Este sábado, el presidente de Israel, Isaac Herzog, confiaba a Eisenkot la formación del próximo gobierno, a pesar de que su candidatura quedó en segunda posición, y al día siguiente el líder de Yashar ha hecho esta propuesta a sus contrincantes porque, dice, "es imprescindible formar un gobierno de emergencia nacional, ante un punto de no retorno para el Estado de Israel". Sin embargo, reconoce que para sacar adelante esta maniobra, "serán necesarias medidas políticas creativas y poco habituales".

Desde la residencia presidencial en Jerusalén, Eisenkot ha afirmado que "después de los años tan duros que hemos vivido, esta vez lo tenemos que hacer de otra manera. Esta vez, por el bien de todos los israelíes. Los días en que los israelíes se sentían excluidos por su Gobierno tienen que acabar y no volver nunca más". En este sentido, ha señalado que "si de verdad creen que es la hora de la unidad, como declararon ante el presidente, no se me ocurre ninguna razón por la que no vengan a apoyar un gobierno encabezado por mí y los principios que he presentado". Eisenkot dispone ahora de 28 días, y 14 prorrogables más, para formar una coalición. Si fracasa, Herzog podrá encomendar la tarea a otro diputado, que contará con un plazo nuevo de 28 días sin posibilidad de ampliación.

Tensiones entre Netanyahu y Eisenkot

Eisenkot, exjefe del Estado Mayor, obtuvo en las consultas el apoyo de 67 de los 120 diputados de la Knéset (Parlamento), incluidos los de las dos formaciones árabes, la Lista Conjunta y Raam, frente a las 46 recomendaciones que recibió Netanyahu. Por este motivo, Herzog decidió que Eisenkot debía ser el hombre encargado de formar la coalición del próximo gobierno de Israel. Sin embargo, el partido de Netanyahu, el Likud, ya tildó el jueves de ilegítimo un gobierno opositor con el apoyo de los partidos árabes, y la ministra de Transporte, Miri Regev, alertó en las consultas que, si no se forma un "gobierno sionista amplio", ondeará una "bandera negra" sobre el próximo Ejecutivo.

Las tensiones entre los dos principales candidatos a liderar el país, Netanyahu y Eisenkot, ya se vieron este sábado cuando el primero hizo un llamamiento a los partidos de la oposición para que se incorporen a un "gobierno de unidad" con su formación y eviten así que los partidos árabes entren en el próximo ejecutivo. La respuesta de Yashar, el partido de Eisenkot, no se hizo esperar y rechazó el planteamiento de Netanyahu, calificando su intervención de "discurso histérico". Según la formación, el primer ministro saliente solo "habla de unidad cuando se da cuenta de que sus días en el cargo están contados". Netanyahu acumula 19 años como primer ministro de Israel en diferentes etapas.