El presidente chino, Xi Jinping, envió un mensaje claro a su homólogo estadounidense Donald Trump durante una llamada reciente: Estados Unidos debe gestionar con prudencia cualquier venta de armas a Taiwán. Xi subrayó que la isla, autogobernada, es “territorio chino” y que Pekín tiene la obligación de proteger su soberanía e integridad territorial.
Según Trump, la conversación fue “excelente, larga y completa”, y incluyó también discusiones sobre comercio, energía y la situación geopolítica global. El expresidente destacó la voluntad de mantener una relación estable con Xi, remarcando que China estaría considerando incrementar las importaciones de soja norteamericana de 12 a 20 millones de toneladas
Taiwán, un tema delicado
El tema de Taiwán es uno de los puntos más sensibles de la diplomacia entre Washington y Beijing. A pesar de que los Estados Unidos mantienen relaciones formales con China y no con la isla, continúan siendo el principal proveedor de armas de Taiwán. En diciembre, la administración Trump aprobó una venta de armas por valor de 11.000 millones de dólares, incluyendo lanzadores de cohetes, obuses autopropulsados y varios tipos de misiles. Beijing advirtió que esta operación podría acelerar una situación “peligrosa y violenta” en el Estrecho de Taiwán.
Durante la llamada, Xi y Trump también hablaron de la guerra en Ucrania, la situación en Irán y la cooperación energética, con la compra de petróleo y gas estadounidenses por parte de China. Xi insistió en que, si ambas potencias actúan con igualdad, respeto y beneficio mutuo, se podrán encontrar soluciones a los puntos conflictivos.
Los últimos meses, la relación entre Washington y Beijing ha mejorado después de tensiones comerciales y disputas sobre tecnología, chips y tierras raras. El encuentro entre los dos líderes en Corea del Sur, el pasado octubre, permitió desescalar ciertos aranceles y controles a la exportación de tierras raras, mientras que acuerdos sobre soja y TikTok se han cerrado recientemente.
La agenda ocupada de Xi Jinping
Curiosamente, horas antes de hablar con Trump, Xi se reunió virtualmente con el presidente ruso Vladímir Putin para reforzar los vínculos bilaterales. Los medios estatales chinos interpretan estas conversaciones como un mensaje global: China pretende actuar como una potencia racional y responsable, manteniéndose como una fuerza estabilizadora en un contexto mundial marcado por la confrontación y el unilateralismo
Para Taiwán, la llamada es también un recordatorio del delicado equilibrio geopolítico. Según la líder taiwanesa Lai Ching-te, las relaciones con los Estados Unidos siguen “firmes como una roca” y todos los proyectos de cooperación en curso continúan. Con la visita de Trump prevista para abril, todos los ojos están puestos en cómo evolucionará la combinación entre ventas de armas, comercio y seguridad regional, en un momento de frágil estabilidad en Asia.