Al menos 24 personas han muerto y cinco más han resultado heridas este lunes en un bombardeo ruso contra una escuela que funcionaba como punto de distribución de ayuda humanitaria en Komixuvakha, en la región ucraniana de Zaporiyia. El ataque también ha afectado a un refugio cercano donde varios civiles habían buscado protección. Según las autoridades ucranianas, las fuerzas rusas han lanzado una decena de bombas aéreas contra esta localidad, situada a unos 20 kilómetros de la línea del frente.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha explicado que el primer proyectil ha impactado contra la escuela mientras había vecinos recogiendo asistencia humanitaria. Posteriormente, el ejército ruso habría lanzado nueve bombas más contra el refugio donde se habían desplazado personas que intentaban protegerse del bombardeo inicial. El mandatario ha denunciado que las fuerzas rusas conocían el uso humanitario del edificio, donde los habitantes que continúan viviendo en la localidad reciben ayuda cada semana.
An utterly horrific Russian attack on the settlement of Komyshuvakha in the Zaporizhzhia region. Since this morning, the settlement has been hit several times by aerial bombs. The strikes targeted a school used for humanitarian purposes – people were receiving humanitarian aid there. After the first aerial bomb strike, there was a double-tap strike with nine more bombs, specifically targeting the shelter where people were taking cover. Tragically, 18 people have already been reported killed. My condolences to their families and loved ones. Five people have been injured. A rescue operation is underway at the site, and the search for people continues. It is extremely difficult. Military forces, first responders, and special services are involved. The Russians could not have been unaware that every week, local residents who had remained in Komyshuvakha received humanitarian aid at that very location. And this is further proof that Russia wants no de-escalation and no real justice. After the humanitarian operation in Oleshky, there was a moment when the next steps could have shown that progress toward peace was possible. With these killings, Russia is sending an entirely opposite signal: Russia is counting on more killings. There must be a response to this – a response from the world. A strong and tough response. A response to Russia. And support for Ukraine. We must protect lives. Thank you to everyone who is helping!
— Volodymyr Zelenskyy / Володимир Зеленський (@ZelenskyyUa) November 2, 2026
Dos rescatistas y cuatro policías entre los muertos
El Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania ha confirmado que entre las 24 víctimas mortales hay dos miembros de los equipos de rescate y cuatro agentes de policía. Otros dos rescatistas figuran entre los cinco heridos. Las tareas de búsqueda continúan entre los escombros de los edificios afectados, mientras los servicios de emergencia intentan localizar posibles supervivientes. Las autoridades municipales han informado de que hay 27 personas desaparecidas, lo que mantiene abierta la posibilidad de que aumente el número de víctimas mortales.
Zelenski ha calificado el bombardeo de "ataque excepcionalmente horrible" y ha acusado a Rusia de no tener ninguna voluntad de reducir la tensión del conflicto. El presidente ucraniano ha insistido en que Moscú no podía desconocer la presencia habitual de civiles en la escuela y ha reclamado una respuesta internacional. Según el mandatario, el ataque contradice las expectativas de avanzar hacia la paz que había generado una reciente operación humanitaria acordada entre los dos países.
El ataque llega después de una tregua humanitaria en Jersón
El bombardeo se ha producido un día después de que expirara un alto el fuego local de seis días en Oleixki, una población de la región de Jersón bajo control ruso. La pausa, negociada con la mediación de la primera dama de los Estados Unidos, Melania Trump, y con la participación del papa León XIV, había permitido distribuir ayuda humanitaria y evacuar a cientos de residentes. La primera dama estadounidense ha calificado la operación de éxito y ha expresado el deseo de que sirva de base para una paz duradera entre Rusia y Ucrania.
A pesar de esta cooperación puntual, ambas partes se han acusado mutuamente de haber aprovechado la tregua para reforzar sus posiciones militares. El Estado Mayor ucraniano ha denunciado movimientos de tropas rusas y la llegada de munición durante la pausa, mientras que el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ha apuntado que las fuerzas ucranianas también podrían haberse reagrupado. Paralelamente, los defensores del pueblo de ambos países han planteado organizar misiones humanitarias mensuales en Oleixki, aunque Moscú ha asegurado que, por el momento, no hay planes concretos para acordar nuevas treguas en otros puntos del frente.
