La Garrotxa está en el mapa de la arquitectura global gracias al impulso de RCR Arquitectes. Para ellos no es solo un lugar de residencia, sino que la Garrotxa es el lugar donde se han criado, la cultura que les ha marcado, el contexto bajo el cual se entiende su obra. Rafael Aranda, Carme Pigem y Ramon Vilalta estudiaron arquitectura en el Vallès, viajaron a Japón y llevaron sus influencias a Olot, donde las mezclaron con el legado local para crear las primeras obras del estudio. Una vez ganado el Premio Pritzker, el Nobel de la Arquitectura, en el año 2017, han revertido la corriente de influencia para exportar la Garrotxa al mundo. Este viaje por la historia del estudio ocupa, por primera vez, la totalidad del Museo de la Garrotxa. En la Sala Oberta 2 se exploran estos inicios locales, las raíces. El diálogo con la exposición permanente del Museo habla de la relación que el grueso de su obra ha establecido con la cultura local. En el patio hay una muestra de los bocetos del estudio. Una recopilación fotográfica en la segunda planta del claustro expondrá su relación con el paisaje. Finalmente, la Sala Oberta 1 mostrará las últimas obras y los proyectos más recientes: las alas de creatividad desde una dimensión humanista, que han convertido a RCR Arquitectes en un referente global.
