La espectacular ruta de Tarragona que se adentra en una grieta de 30 metros de profundidad

Los Avencs de la Febró, en Tarragona, son una de esas excursiones capaces de sorprender incluso antes de terminar la ruta. Este singular enclave del Baix Camp permite caminar entre enormes paredes de roca, descender por grietas naturales y descubrir cavidades ocultas en el interior de la montaña.

La ruta es relativamente sencilla, aunque algunos tramos requieren precaución por la humedad y el terreno resbaladizo. Para explorar las cavidades es imprescindible llevar calzado adecuado y una linterna frontal.

Una ruta circular desde la Mussara

Uno de los recorridos más habituales comienza cerca del refugio de la Mussara. Desde allí puede completarse una ruta circular de aproximadamente 5,3 kilómetros, con unos 87 metros de desnivel y una duración cercana a las dos horas y media.

Distancia: 5,3 kilómetros
Dificultad: fácil, con algunos tramos delicados
Tipo de ruta: circular
Duración: unas dos horas y media

El itinerario atraviesa además el entorno del antiguo pueblo de La Mussara, hoy abandonado, y pasa junto al mirador de Les Airasses antes de continuar hacia el bosque.

El descenso a los Avencs de la Febró

La parte más llamativa comienza al llegar al acceso de los Avencs de la Febró. Para bajar hasta la grieta hay que superar un tramo pronunciado equipado con cadenas, por lo que conviene extremar la precaución si el suelo está mojado. Una vez abajo, el paisaje cambia por completo. El visitante queda rodeado por impresionantes paredes de piedra en una fractura que alcanza en algunos puntos unos 30 metros de profundidad.

Los Avencs están formados por tres grandes grietas, aunque solo la primera puede recorrerse fácilmente sin material especializado. Las otras requieren conocimientos de espeleología.

Un recorrido entre enormes paredes de roca

La zona más accesible permite avanzar aproximadamente 300 metros entre ida y vuelta. A lo largo del recorrido pueden verse grandes bloques encajados entre las paredes y varias cavidades formadas durante miles de años por la acción del agua.

Entre ellas destaca la Gruta del Silencio, una de las cuevas más accesibles. En su interior prácticamente no entra luz natural, por lo que resulta imprescindible utilizar una linterna frontal. Además, el suelo suele estar húmedo y puede ser resbaladizo, por lo que es recomendable avanzar despacio y evitar zonas estrechas si no se tiene experiencia.

Qué ver en el interior de los Avencs

Uno de los elementos más curiosos es una estalagmita conocida como el Lleó, que supera el metro de altura y se encuentra en una de las salas interiores. A medida que se avanza, el terreno se vuelve más irregular hasta llegar a una zona bloqueada por grandes piedras. En ese punto, lo más recomendable es dar la vuelta y regresar por el mismo camino. Existe una salida alternativa mediante vía ferrata, pero requiere equipamiento y experiencia específica.

Con buen calzado, ropa adecuada, iluminación y prudencia, la ruta por los Avencs de La Febró permite descubrir uno de los rincones geológicos más espectaculares de Tarragona sin necesidad de realizar una excursión demasiado larga.