Muchas personas no lo saben, pero algunos gastos médicos pueden tener un impacto directo en la declaración de la renta. En determinados casos, los tratamientos dentales permiten aplicar deducciones fiscales que reducen la cantidad a pagar o aumentan la devolución. Esto significa que una parte del dinero gastado en el dentista puede recuperarse posteriormente a través del IRPF.
La clave está en que varias comunidades autónomas han introducido deducciones específicas relacionadas con gastos sanitarios que no están cubiertos por la Seguridad Social. Entre ellos se incluyen tratamientos dentales, ortodoncias, prótesis o intervenciones necesarias para la salud bucodental.
Deducciones por tratamientos dentales que muchos contribuyentes desconocen
En distintas comunidades autónomas existen beneficios fiscales que permiten deducir una parte del dinero gastado en determinados tratamientos médicos. Los gastos dentales son uno de los ejemplos más habituales en este tipo de deducciones, ya que suelen implicar importes elevados y en muchos casos no están cubiertos por el sistema público.
Estas deducciones pueden aplicarse no solo para el propio contribuyente, sino también para la pareja o los hijos si forman parte de la unidad familiar. Dependiendo del territorio y de la situación económica del contribuyente, el porcentaje deducible puede variar, lo que explica que en algunos casos el ahorro fiscal pueda llegar a cifras cercanas a los 840 euros. Por este motivo, los asesores fiscales recomiendan revisar siempre las deducciones autonómicas disponibles antes de confirmar el borrador de la renta.
Por qué revisar estos gastos puede aumentar tu devolución
Cuando se habla de que Hacienda perdona dinero, en realidad se hace referencia a que la deducción reduce la cantidad de impuestos que corresponde pagar. En la práctica esto puede traducirse en dos situaciones: pagar menos en la declaración o recibir una devolución mayor. El problema es que muchos contribuyentes aceptan el borrador sin revisar si tienen derecho a estas deducciones. Como resultado, miles de personas dejan de recuperar parte del dinero que gastaron en tratamientos sanitarios.
Por eso los expertos insisten en guardar siempre las facturas de los tratamientos dentales y comprobar las deducciones aplicables en cada comunidad autónoma. En algunos casos, un simple gasto médico puede convertirse en un ahorro fiscal importante cuando llega el momento de presentar la declaración de la renta.
