Sara Aros, interiorista, es tajante cuando habla de uno de los elementos más habituales en los baños: las cortinas. Aunque siguen siendo una solución económica y fácil de instalar, asegura que nunca las recomendaría en una reforma cuidada. Su motivo no es solo estético. También considera que acumulan humedad, se ensucian con rapidez y hacen que el espacio parezca menos ordenado.
El principal problema aparece en el uso diario. La tela o el plástico permanecen en contacto con el agua, tardan en secarse y pueden retener restos de jabón. Si no se lavan con frecuencia, aparecen manchas, malos olores y una sensación de suciedad difícil de disimular. Además, suelen pegarse al cuerpo durante la ducha, algo incómodo y desagradable en baños pequeños.
Las mamparas hacen que el baño respire mejor
Frente a esta opción, Sara Aros prefiere las mamparas minimalistas de cristal. Los modelos sin perfiles gruesos dejan pasar la luz, mantienen la continuidad visual y consiguen que incluso un baño reducido parezca más amplio. Al no introducir estampados ni volúmenes pesados, la ducha se integra mejor en el conjunto y el ambiente resulta más limpio.
@sararos.interiorismo Cosas que nunca recomendaria a un cliente como diseñadora de interiores #diseñodeinteriores #interiorismo #consejos #tips #deco #interiordesign
♬ Please Please Please - Sabrina Carpenter
La interiorista recomienda diseños sencillos, con cristal transparente y pocos elementos metálicos. Una hoja fija suele ser suficiente en muchas duchas y evita mecanismos innecesarios que terminan acumulando suciedad. También aconseja elegir un tratamiento antical, porque facilita el mantenimiento y reduce las marcas de agua después de cada uso.
Más elegancia, pero también mantenimiento
Eso no significa que una mampara se conserve sola. El cristal debe secarse con una rasqueta y limpiarse regularmente para evitar que la cal se adhiera. La ventaja es que la suciedad queda visible y puede retirarse de inmediato. En una cortina, en cambio, la humedad puede esconderse entre pliegues y pasar desapercibida durante días.
Las cortinas pueden seguir siendo útiles en viviendas de alquiler, presupuestos ajustados o bañeras con formas difíciles, pero no son la primera elección cuando se busca un baño actual. Para Sara Aros, una mampara minimalista ofrece una imagen más elegante, mejora la percepción de amplitud y simplifica la limpieza cotidiana. El cambio no necesita ser llamativo, ya que basta con eliminar perfiles, estampados y accesorios innecesarios. En el baño, cuanto más ligera parece la separación de la ducha, más ordenado, luminoso y cuidado se percibe todo el espacio. También permite combinar mejor revestimientos, griferías y muebles sin que otro elemento visual compita con ellos ni recargue innecesariamente la estancia completa.