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Pascual Ariño ha cambiado la forma en la que equipa los pisos que destina al alquiler. El inversor inmobiliario, que asegura contar con 17 viviendas y haber dejado su trabajo para vivir de las rentas, reconoce que hace unos años intentaba hacer sus inmuebles más atractivos añadiendo pequeños electrodomésticos e incluso televisión. Ahora, sin embargo, considera que la situación del mercado le permite prescindir de algunos de esos extras.

La explicación la dio en el pódcast Nice to Fit You, donde habló abiertamente de cómo gestiona sus alquileres y de hasta qué punto ha cambiado su estrategia. “Lo primero, que ya no pongo microondas en los pisos de alquiler”, afirmó. Cuando le preguntaron por el motivo, fue directo: “Por la oferta y demanda. Como no hay pisos, pues me lo van a contratar igual”.

De competir por el inquilino a reducir los extras

Ariño asegura que antes el escenario era distinto. “Antes ponía microondas, ponía televisión, porque tenías que competir”, explicó durante la conversación. Su razonamiento es que, cuando había una mayor oferta disponible para determinados perfiles de inquilinos, el propietario debía diferenciar su vivienda frente a otras alternativas. En ese contexto, entregar el piso mejor equipado podía ayudar a cerrar el alquiler.

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Ahora sostiene que ocurre justo lo contrario. La escasez de vivienda disponible hace que, según su experiencia, pueda retirar algunos elementos sin que eso dificulte encontrar arrendatario. “Ahora los pisos se quedan más cutres”, admitió él mismo. Su frase resume una consecuencia llamativa del mercado: cuando la demanda supera ampliamente a la oferta, la presión para mejorar el producto también disminuye.

Una forma de gestionar 17 pisos con pocas llamadas

El propietario también explicó que intenta reducir al mínimo el tiempo dedicado a las incidencias. Si se rompe un electrodoméstico que sí corresponde sustituir, asegura que no acude personalmente a comprarlo. Prefiere localizar un modelo, coordinar la entrega con el inquilino o pedirle que lo compre y descuente después el importe correspondiente.

Ese sistema forma parte de su idea de convertir el alquiler en una actividad prácticamente pasiva. Ariño defiende que una cartera amplia puede gestionarse con proveedores de confianza y pocas llamadas, especialmente en contratos tradicionales de larga duración. Su comentario sobre el microondas, sin embargo, deja una reflexión más amplia sobre el mercado actual: la falta de vivienda no solo está condicionando los precios, sino también cuánto necesitan competir los propietarios por ofrecer pisos mejor equipados.