Cuando llega la campaña de la Renta, muchas familias revisan si sale a pagar o a devolver y dan el proceso por terminado. Sin embargo, asesores fiscales llevan tiempo advirtiendo de que una parte del dinero que Hacienda devuelve cada año no se pierde por grandes errores, sino por pequeños detalles que pasan desapercibidos. Uno de los más repetidos tiene que ver con los gastos de guardería y con una deducción que muchas personas creen que se aplica sola cuando no siempre ocurre.
La situación se repite especialmente entre familias con hijos pequeños. Al ver que el borrador ya incluye determinados datos, muchas personas asumen que todas las ventajas fiscales están incorporadas automáticamente. Pero en algunos casos hay información que debe revisarse porque una diferencia de pocos datos puede traducirse en cientos de euros más o menos en el resultado final.
Por qué tantas familias no están cobrando esta devolución
La normativa del IRPF permite aumentar la deducción por maternidad con un importe adicional por gastos de guardería o centros infantiles autorizados. Ese incremento puede alcanzar hasta 1.000 euros adicionales al año y se suma a la deducción ordinaria por maternidad.

Entonces, ¿por qué tantas familias no lo reciben? Los expertos apuntan a varios motivos habituales, como que el centro no haya comunicado correctamente los datos, que el menor haya cumplido 3 años durante el ejercicio y deba calcularse proporcionalmente, que no se revisen determinadas casillas o que simplemente se dé por hecho que el borrador ya lo incorpora todo.
El detalle que muchos revisan demasiado tarde
El derecho depende de cumplir determinadas condiciones como estar trabajando o dada de alta durante los meses aplicables, tener un hijo menor de 3 años y haber abonado gastos en una guardería o centro autorizado. Además, el cálculo final cambia según el tiempo de cotización y los meses realmente computables.
Por eso, economistas y asesores fiscales recomiendan no validar la declaración sin revisar expresamente si aparece aplicado el incremento correspondiente y comprobar que los datos enviados por el centro son correctos. La realidad es que muchas familias descubren demasiado tarde que podían haber recuperado más dinero simplemente por revisar mejor el borrador. Así pues, dedicar unos minutos extra a esa parte de la declaración puede acabar suponiendo una devolución mucho mayor de la esperada.