Marc Giró empieza el día saliendo a desayunar y puede terminarlo sentado en otro local para cenar. “Desayuno, como y hasta ceno fuera porque no cocino”, explicó en una entrevista con ¡Hola!. El presentador describió una rutina en la que los bares y restaurantes forman parte de su vida cotidiana, con una ventaja añadida: aprovechar esas salidas para conversar con las vecinas.
En este sentido, su declaración permite entender dónde sitúa una parte de sus gastos habituales. Comer fuera deja de ser una celebración o un plan reservado para el fin de semana y pasa a organizar las jornadas. Cada desayuno, comida o cena supone un desembolso, aunque la entrevista no concreta cuánto dedica diariamente a esta costumbre. Lo que sí queda claro es que ha encontrado una fórmula que le resulta cómoda.
Tres locales para empezar la mañana
Para desayunar, Giró mencionó tres direcciones barcelonesas: DelaCrem, Índigo Café & Brunch y Maur. Explicó que lo hacía fuera de casa cada día y que había intentado cambiar ese hábito sin conseguirlo. También señaló Topik Restaurant y Pepa Bar a Vins como establecimientos de confianza. Su recorrido permite dibujar una Barcelona hecha de lugares a los que vuelve, más que de recomendaciones escogidas para una visita ocasional.
De esta manera, los locales funcionan como una prolongación de su rutina. Hay una diferencia entre buscar un restaurante para una ocasión y tener varias mesas conocidas donde resolver las comidas. En ese segundo caso, salir implica también reconocer a quienes trabajan allí, encontrar un ambiente familiar y mantener pequeñas conversaciones. El atractivo está tanto en lo que llega al plato como en la experiencia de pasar un rato fuera.
Restaurantes cerca de casa y trayectos a pie
La cercanía también aparece entre sus preferencias. Para una celebración especial eligió Ca l’Isidre, destacando que estaba junto a su casa. En la entrevista manifestó su gusto por acudir a lugares a los que pueda ir caminando y regresar de la misma manera. Ese detalle conecta su afición por comer fuera con una forma de recorrer Barcelona sin convertir cada salida en un desplazamiento complicado.
Así pues, su frase retrata una manera concreta de organizar el día: salir, sentarse a la mesa y hacer vida alrededor de establecimientos conocidos. En el caso de Giró, prescindir de los fogones significa reservar tiempo y presupuesto para una costumbre que combina alimentación, paseo y conversación.
