Luis Suárez es otro de los jugadores que ahora están más pendientes de sus inversiones, que de sus responsabilidades como deportista. Ya ha conquistado todos los títulos posibles a lo largo de su carrera, y a su edad, está muy cerca de colgar las botas. Apura sus últimos años defendiendo los colores del Inter de Miami, donde comparte vestuario con Leo Messi, uno de sus mejores amigos. Pero allí disfruta del fútbol alejado de la presión mediática y de las exigencias que hay en la élite.
El uruguayo es muy feliz con su nueva vida, y puede pasar más tiempo junto a su familia, sin tantos viajes ni obligaciones. Esto también le ha permitido poder comenzar a asumir que, muy pronto, dejará de jugar a la pelota, y que tendrá que centrarse en el mundo de las inversiones. Y en una entrevista a ‘Forbes Argentina’, aseguró que ya tiene varios negocios en marcha, y que no es sencillo gestionar todo. Porque, cuando era joven, cometió muchos errores.
“El mundo del fútbol es complejo. Muchos buscan su propio beneficio y descuidan al jugador joven que no pudo rodearse de gente que lo aconseje. Nadie te enseña. El mundo del fútbol es muy complejo y complicado. Uno no tiene información, no sabe cómo manejar el dinero. Cometí errores, invertí en algunas cosas, como un barrio privado por ejemplo, con el que no me fue bien cuando era joven. Aprendí a rodearme de los míos y poner una barrera. Ahora la gente sabe que no me puede entrar”, detalló el exfutbolista de Barça, Liverpool, Atlético de Madrid, Groningen o Ajax de Ámsterdam.
“No hay nada más importante que cuidar lo propio. Me costó tanto tener mi dinero, sufrí mucho desde pequeño como para regalar algo”, sentenció Suárez. Actualmente, además de sus inmuebles, es el propietario de Chalito, una cadena de milanesas que presume de ser la más extensa en toda Europa, que cuenta con un total de 22 locales, repartidos en varios países. Trabajan más de 300 personas, y factura anualmente un importe cercano a 20 millones de euros.
Asimismo, también convirtió una pequeña área de campos de fútbol en su Uruguay natal en un completo deportivo de ocho hectáreas, al que puso el nombre de Ciudad Deportiva Luis Suárez, una infraestructura de alto rendimiento, que cuenta con tres campos de fútbol 11, un estadio de fútbol pequeño y un gimnasio con piscina privada de 25 metros. Y ya hay más de 3.000 socios registrados.
