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Lamine Yamal siempre ha querido destacar el enorme esfuerzo que sus padres tuvieron que hacer para criarlo. Porque nació en una familia muy humilde, con pocos recursos, y para complicar más las cosas, sus padres se divorciaron cuando tan solo tenía tres años de edad. Esto obligó a su madre a tener que mudarse, y abandonar Mataró, para instalarse en Granollers, donde encontró un trabajo estable. Y su hijo hizo el mismo camino.

Allí fue donde creció, y donde comenzó a jugar al fútbol, en el modesto equipo de La Torreta. Se pasaba largas horas en la calle, siempre con un balón a su lado, y a los siete años fue descubierto por los ojeadores del Barça. Su vida cambió en un instante, y a los 12, decidieron que lo mejor para su futuro era que residiera en la Masía, donde podían tener más controlada su alimentación, su comportamiento y su rendimiento académico. Además, esto fue un alivio económico para sus padres.

Lamine Yamal y Munir Nasraoui

Todo el esfuerzo que hicieron acabó teniendo una recompensa en 2023, cuando Xavi Hernández decidió hacer debutar al hispano-marroquí, que en ese momento tenía 15 años, y se encontraba en edad cadete. Y el resto es historia, ya que tres años más tarde, es considerado como uno de los mejores futbolistas de todo el planeta, y ya ha conquistado dos Ligas EA Sports, una Copa del Rey, dos Supercopas de España, una Eurocopa y un Mundial.

Y finalizó segundo en la votación del Balón de Oro, mientras que en esta edición vuelve a ser uno de los favoritos para ganarlo. Pero Lamine recuerda todo lo que tuvo que sufrir para llegar a donde está, y también señaló que el fútbol es cada vez un deporte menos inclusivo, por las elevadas cuotas que se necesitan pagar en todos los equipos para poder apuntarse. “Si no tienes dinero, es muy difícil que tu hijo pueda jugar al fútbol”, avisó Yamal.

Estas declaraciones las hizo en el diario ‘El País’, hace unos meses, en una entrevista en la cual también aseguró que ya no ve muchos partidos de fútbol en estos momentos. Y señaló a algunos de los jugadores que más le hacían disfrutar cuando era más joven, como Isco Alarcón, Karim Benzema o Neymar Júnior, su gran referente.