Iñaki Williams habló para el programa ’12 Minutos’ del canal ETB2 de la televisión vasca, y expuso públicamente el esfuerzo tan grande que sus padres tuvieron que hacer para poder sacar adelante a la familia. Ambos llegaron a España de manera ilegal, buscando una vida mejor, abandonando su país natal, Ghana. Y encontraron refugio en Pamplona, donde pasaron sus primeros años, antes de trasladarse a Bilbao, cuando el futbolista de 32 años y su hermano ficharon por el equipo más importante de la ciudad.
Llegar al Athletic Club de Bilbao fue una oportunidad que no podían dejar escapar, y que permitió dar tranquilidad a la familia, y reencontrarse con su padre. Porque el progenitor de Nico y de Iñaki tuvo que marcharse a trabajar a Londres, para conseguir los ingresos que necesitaban en casa, y que no tuvieran que pasar hambre. Una decisión muy valiente, aunque esto implicaba que no podía reunirse con su familia más que en dos o tres ocasiones al año.
“Una persona inmigrante no sale de su país y se monta en una patera, sin saber lo que va a pasar, por puro placer o para quitar el pan de nadie, simplemente vienen para buscar un futuro mejor. Que a día de hoy se sigan viviendo cosas así es muy triste. La nuestra ha sido una historia feliz, pero hay miles de historias que no salen en televisión, que no se cuentan, que la gente sufre. La gente muchas veces no tiene empatía. Muchas veces solo miramos nuestro ombligo, lo que pasa a nuestra derecha e izquierda; nos equivocamos y no vemos lo que pasa realmente en el mundo. Todos nos tendríamos que mirar un poquito e intentar hacer un pequeño cambio para ayudar a que la gente tenga un futuro mejor", expuso el internacional con la selección de Ghana.
Y agradeció a su padre el esfuerzo que hizo, marchándose de España para mudarse al Reino Unido, donde estuvo durante ocho largos años. “La que cuidaba de nosotros era mi madre. Esa figura tan cercana, verla como ha sufrido por nosotros, independientemente de que mi padre también trabajaba y se esforzaba muchísimo, no lo veíamos tan de cerca. Nuestra madre siempre ha estado ahí, la pobre mujer ha hecho siempre todo por sus hijos. Mi padre estaba en Londres, desde que yo tenía 12 hasta que cumplí 20 años, y solamente lo veía dos o tres veces al año”, aseguró Iñaki.
Por suerte, los hermanos Williams pudieron cumplir su sueño de llegar a San Mamés, donde son ídolos para la afición. Y en el caso de Nico, ha conseguido ganara una Eurocopa y un Mundial con la selección española.
