Gavi, sobre su educación en la Masía: “Los cocineros y tutores me enseñaron a trabajar y a ser humilde”

Gavi tenía diez años cuando dejó Los Palacios para perseguir un sueño en Barcelona. El niño sabía que quería jugar al fútbol, pero desconocía todo lo que implicaba aquella decisión. La Masia terminó convirtiéndose en una segunda casa y en una escuela de vida. Allí aprendió más que conceptos tácticos.

El centrocampista recordó esa etapa durante la renovación de su contrato en 2022. No habló únicamente de entrenadores al agradecer el apoyo recibido. “Desde pequeño me han enseñado a trabajar y ser humilde”, afirmó Gavi sobre los cocineros y tutores. Su influencia quedó fuera de los focos, pero acompañó al jugador durante sus años de formación.

Gavi Barça Elx
Gavi Barça Elx

Los primeros años en la Masia no fueron fáciles para Gavi

La adaptación no fue coser y cantar. El sevillano había dejado atrás su pueblo, sus amigos y una rutina conocida. Sus padres entendían el camino que él y le pusieron las ideas claras. Gavi llegó a Barcelona con miedo, pero encontró una estructura para acompañarlo. La residencia le ofreció disciplina, apoyo y relaciones duraderas.

Monchu y Juan Miranda se convirtieron en dos apoyos. Los jóvenes compartieron entrenamientos, dificultades y travesuras. Antiguos trabajadores recordaron que algunas noches revolucionaban al equipo y obligaban a separarlos de habitación. Aquella convivencia creó vínculos que Gavi mantiene fuera del terreno de juego. La Masia también era amistad.

Los estudios exigieron un esfuerzo. Gavi pasó por la Escuela León XIII y recibió refuerzo dos veces por semana. Las clases no despertaban la misma pasión que el balón. Cada rato libre terminaba relacionado con el fútbol. El adolescente aceptó esa disciplina mientras dedicaba toda su energía a mejorar como jugador. El sacrificio comenzó mucho antes de la fama.

Pablo Gavi Barca
Pablo Gavi Barca

La Masia también le enseñó a ser persona

El éxito llegó con rapidez. Gavi se asentó en el primer equipo, alcanzó la selección española y recibió propuestas del Manchester United. Sin embargo, el futbolista ha reiterado su deseo de continuar en el club que lo formó. El centrocampista intenta vivir cada paso con naturalidad para no perder la perspectiva. La Masia, el equipo y el cuerpo técnico lo ayudan.

Los Palacios sigue siendo el lugar donde puede regresar a sus raíces. Allí, los vecinos lo conocen desde antes de los estadios llenos y lo tratan con normalidad. Gavi conserva el vínculo con un origen que explica su carácter competitivo y su forma de entender el éxito. Según una información atribuida a La Razón, el jugador también habría destinado 1,3 millones de euros a viviendas para personas sin hogar. Ese gesto encaja con la responsabilidad social que reivindica. El fútbol le ha proporcionado reconocimiento y dinero, pero su educación le recuerda que ambas cosas pueden desaparecer de la noche a la mañana.