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Francesc Mauri encontró una reducción del consumo eléctrico al renovar tres aparatos de casa: la nevera, el lavavajillas y la lavadora. Lo explicó en el programa Les bones notícies. Según su relato, después de sustituirlos observó que gastaba un 20% menos de electricidad. La comparación se refería a la energía consumida, no a una rebaja equivalente en euros en el recibo.

Los tres electrodomésticos llevaban aproximadamente quince años en la vivienda. Mauri contó que los habían comprado cuando él y su mujer empezaron su vida juntos y que habían funcionado bien durante ese tiempo. Después comenzaron a estropearse con pocos meses de diferencia. El cambio llegó, por tanto, como respuesta a las averías. La coincidencia obligó a la familia a afrontar varias compras seguidas, con el desembolso que suponía renovar aquellos equipos.

Nevera, lavavajillas y lavadora: las tres sustituciones

Al elegir los nuevos aparatos, el meteorólogo se fijó en su eficiencia. Explicó que había adquirido modelos de clase A y una lavadora A+, de acuerdo con la clasificación energética utilizada entonces. Después comprobó la diferencia en el consumo doméstico. Su ejemplo ponía cifras a una decisión: sustituir equipos antiguos que ya fallaban por otros más eficientes. No detalló cuánto había ahorrado en dinero, porque las tarifas también cambiaban.

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En otra intervención anterior, había descrito diferencias concretas entre los aparatos. La lavadora antigua admitía cinco kilos y utilizaba unos noventa litros de agua por lavado. La nueva tenía capacidad para ocho kilos y, según explicó, gastaba cuarenta y ocho litros. El cambio permitía lavar una carga mayor utilizando menos agua que el equipo al que sustituía, dentro de su experiencia doméstica.

Menos consumo no equivale a la misma bajada de la factura

La nevera también le permitió notar una diferencia cotidiana. Mauri recordó el ruido del modelo antiguo cuando desayunaba temprano, con la cocina en silencio. El nuevo aparato resultaba mucho más silencioso. En aquella conversación insistió en prestar atención a un electrodoméstico que permanece conectado durante todo el año. También explicó que las subidas del precio de la electricidad podían hacer que el recibo costara parecido pese a consumir menos energía.

Esa distinción es la clave para interpretar su experiencia. El porcentaje describe lo que observó en su vivienda tras las sustituciones, no un resultado garantizado para cualquier hogar. Para valorar otro cambio habría que comparar el aparato antiguo con el nuevo, su utilización y el coste de compra. La cifra de Mauri sirve como ejemplo de una reducción concreta, vinculada a tres equipos y a unas condiciones determinadas.