Fernando Alonso ha sido noticia durante la última semana por su excelente resultado en el Gran Premio de Baréin, donde acabó en un increíble octavo lugar, puntuando por segunda vez esta temporada. Una fantástica manera de celebrar su reciente e inesperada renovación con Aston Martin, asegurándose su continuidad en la Fórmula 1 durante otra temporada más. Y, en las últimas horas, también se ha conocido que próximamente volverá a participar en el Dakar.
Así que los fans del piloto asturiano todavía podrán disfrutar de su magia durante más tiempo, aunque, por desgracia, no le queda mucho para retirarse. Porque ya ha cumplido los 45 años, y recientemente se convirtió en padre por primera vez. Ya hace tiempo que el dinero dejó de ser una preocupación para él, y que únicamente sigue compitiendo por pura diversión. Y además de la increíble fortuna que ha amasado, también es el propietario de cuatro mansiones de lujo.
La más importante, la que está ubicada en su ciudad natal, en Oviedo. Siempre que tiene tiempo libre, aprovechar para relajarse junto a su familia y amigos, en una increíble mansión con un valor que oscila entre los 10 y los 20 millones de euros, y que adquirió hace muchos años, cuando su pareja estable todavía era Raquel del Rosario. Y, probablemente, se convertirá en su residencia principal cuando ya haya optado por dejar las carreras.
Mientras tanto, su principal hogar se encuentra en Mónaco, donde tributa. Es, junto a Andorra y Suiza, el destino predilecto de la mayoría de los pilotos de la Fórmula 1, y que compró cuando decidió unirse a Aston Martin, es decir, hace unos pocos años. Allí es donde entrena regularmente, y donde se prepara para las carreras del fin de semana, intentando desconectar del estrés y de la tensión que implica continuar en la élite, y a una edad tan avanzada.
Precisamente, en el país helvético es donde vivía anteriormente, en una mansión que compró cuando fichó por Ferrari. Allí podía estar más cerca de la sede de la marca italiana, ubicada en Maranello, y este fue el principal factor por el cual quiso instalarse allí. Todavía la conserva, pero su uso es muy esporádico. Igual que sucede con la mansión que tiene en Dubái, que es donde menos tiempo pasa, y que nunca se ha confirmado ni cuánto le costó, ni cuándo la compró.
