La arquitectura sostenible lleva años ganando terreno, pero algunas de sus soluciones más eficaces no son nuevas. En China, los arquitectos han perfeccionado un sistema pasivo que permite calentar viviendas sin necesidad de calefacción convencional, gracias a los muros orientados al sur diseñados para captar y almacenar energía solar.

Este método, basado en unos principios físicos muy simples, aprovecha al máximo la radiación solar durante el día para liberar calor de forma progresiva durante la noche. Una solución eficiente, económica y respetuosa con el medio ambiente.

Cómo funciona este sistema térmico natural

De este modo, el sistema se basa en un muro orientado al sur construido con materiales de alta densidad térmica, como piedra, hormigón o adobe, y pintado de negro para absorber mejor el calor. Frente a este muro se instala un vidrio, dejando una cámara de aire entre ambos.

Imagen general de la ciudad de Pekín
Imagen general de la ciudad de Pekín

Durante el día, la radiación solar atraviesa el vidrio y calienta tanto el aire como el propio muro. Este calor queda retenido gracias al efecto invernadero que se genera en esa cámara. Y es que el aire caliente comienza a circular de forma natural por convección, entrando en el interior de la vivienda a través de aberturas regulables. No se necesitan ventiladores ni sistemas eléctricos.

Calor durante la noche sin gastar energía

La realidad es que el sistema no solo funciona durante el día. Cuando cae la temperatura exterior, el muro libera lentamente el calor acumulado hacia el interior de la casa, manteniendo una temperatura confortable durante la noche. En China, este sistema ha sido perfeccionado con ventilaciones ajustables que permiten controlar el flujo de aire según las necesidades de cada momento.

Así pues, se consigue un equilibrio térmico constante sin consumo energético, convirtiéndose en una alternativa eficiente frente a los sistemas tradicionales de calefacción. Este tipo de soluciones demuestra que la arquitectura puede ser clave en la transición hacia viviendas más sostenibles, recuperando técnicas inteligentes que combinan tradición, física y diseño para reducir el consumo energético.