Confirmado por la DGT: estos cinco hábitos del verano te pueden costar una multa de más de 200 euros

El verano cambia muchas rutinas al volante. Se conduce con más calor, con ropa más ligera, con trayectos a la playa, comidas rápidas en carretera y el coche cargado hasta arriba. Sin embargo, la DGT recuerda que algunos hábitos muy comunes pueden acabar en multa si afectan a la seguridad de la conducción. No siempre están prohibidos de forma expresa, pero pueden ser sancionables si impiden controlar bien el vehículo.

Y es que el Reglamento General de Circulación obliga al conductor a mantener la libertad de movimientos, el campo de visión y la atención permanente a la conducción. La propia DGT ha explicado que acciones como comer, beber, conducir en chanclas o descalzo, ir sin camiseta o sacar el codo por la ventanilla pueden acarrear multa si ponen en peligro la seguridad vial.

Chanclas, comida y brazo fuera

La realidad es que conducir con chanclas no está prohibido como tal. El problema aparece si el agente considera que ese calzado puede engancharse en los pedales, soltarse o impedir una reacción rápida. La DGT ha recordado que el calzado no es sancionable por sí mismo, pero sí puede multarse si afecta al manejo del vehículo, con sanciones que pueden llegar a 80 euros. Otro hábito típico es conducir sin camiseta. Tampoco aparece como una prohibición específica, pero puede ser peligroso por el roce del cinturón, posibles quemaduras o falta de protección en caso de accidente. También puede sancionarse si se interpreta que afecta a la conducción.

aparcar dgt coche multas
aparcar dgt coche multas

Comer o beber al volante es otro error frecuente. Un segundo mirando una botella, un bocadillo o un envase puede ser suficiente para perder atención. Lo mismo ocurre con sacar el brazo por la ventanilla si dificulta el control del volante.

La carga también cuenta

El quinto hábito veraniego es llevar mal colocado el equipaje. Maletas, sombrillas, neveras o bolsas sueltas pueden convertirse en un riesgo si frenamos de golpe. Además, una carga que tapa la visión o no va bien sujeta puede acabar en sanción.

Así pues, estos gestos pueden parecer inofensivos, pero no siempre lo son. Conducir con chanclas, sin camiseta, comiendo, bebiendo, con el brazo fuera o con el coche mal cargado puede salir caro si afecta a la seguridad. En verano, la comodidad no debe ir por delante del control del vehículo.