Muchos contribuyentes se alarman cuando reciben una notificación de la Agencia Tributaria por haber presentado tarde la declaración de la renta. En muchos casos, la penalización ronda los 100 euros, lo que hace pensar a muchas personas que ese es todo el problema y que el asunto queda cerrado con ese pago y que no hay nada más que hacer con esa declaración.

Sin embargo, los expertos fiscales recuerdan que esa sanción solo se refiere al retraso en la presentación de la declaración. Es decir, pagar esos 100 euros no significa que Hacienda haya revisado todas tus declaraciones ni que pierdas el derecho a reclamar posibles errores en ejercicios anteriores. Más bien todo lo contrario, lo mejor que puedes hacer es revisar bien los ejercicios anteriores y, asumiendo esa sanción, reclamar lo que es tuyo.

La sanción por retraso no afecta a tu derecho a revisar declaraciones

Cuando una persona presenta la declaración fuera de plazo pueden ocurrir dos cosas. Si lo hace voluntariamente antes de recibir un aviso, Hacienda aplica un recargo. Si es la propia administración la que detecta el retraso, puede imponer una sanción administrativa que en muchos casos se sitúa alrededor de los 100 euros.

EuropaPress 6622139 persona cumplimenta declaracion renta abril 2024 madrid espana

Este importe relativamente bajo ha generado la idea de que todo queda saldado con ese pago. Pero en realidad se trata de dos cuestiones totalmente distintas, ya que una cosa es la penalización por presentar tarde la declaración y otra muy diferente es el cálculo correcto de los impuestos pagados. Por tanto, pagar esa sanción no elimina el derecho del contribuyente a revisar sus declaraciones anteriores ni a solicitar correcciones si detecta que hubo errores en el cálculo del IRPF.

Errores en las declaraciones que pueden suponer devoluciones importantes

Entre los ejercicios de 2022 y 2024 se han detectado numerosos casos en los que los contribuyentes podrían recuperar dinero si revisan sus declaraciones. Los expertos señalan que es frecuente que el borrador incluya errores o que no aplique determinadas deducciones a las que el contribuyente sí tenía derecho. Entre los fallos más habituales aparecen deducciones autonómicas no aplicadas, gastos deducibles que no se incluyeron o situaciones familiares mal reflejadas, como hijos a cargo o cambios en el estado civil.

La ley permite solicitar una rectificación de la declaración durante un plazo de hasta cuatro años. Por ese motivo, muchas personas todavía pueden revisar sus declaraciones recientes y reclamar cantidades que Hacienda podría tener que devolverles si se detectan errores en el cálculo del impuesto.