Los asesores fiscales están alertando sobre una deducción estatal que permite pagar hasta 340 euros menos en el IRPF, pero no está abierta a cualquier trabajador. Se aplica en la declaración de la Renta 2025 a quienes obtuvieron rendimientos íntegros del trabajo inferiores a 18.276 euros y no tuvieron otras rentas no exentas superiores a 6.500 euros. El objetivo es aliviar la tributación de los salarios más bajos.
La cantidad máxima corresponde a quienes cobraron hasta 16.576 euros durante el año. En ese caso, la deducción alcanza 340 euros. Para quienes ingresaron entre 16.576 y 18.276 euros, el beneficio disminuye progresivamente. Hacienda resta al máximo el 20% de la diferencia entre el salario obtenido y 16.576 euros, de modo que cuanto más se acerca el trabajador al límite, menor es el ahorro.
La rebaja se aplica directamente sobre el impuesto
La principal ventaja es que no reduce simplemente los ingresos declarados, sino la cuota del IRPF. Esto significa que actúa directamente sobre el resultado del impuesto, aunque nunca puede superar la parte de las cuotas estatal y autonómica atribuible a esos rendimientos del trabajo. Por eso hablar de 340 euros garantizados para todos puede crear una expectativa equivocada.

Un empleado que haya cobrado 17.000 euros tendría una deducción teórica de 255,20 euros: a los 340 euros se les resta el 20% de los 424 euros que exceden de 16.576. En cambio, quien haya alcanzado o superado los 18.276 euros queda fuera. También puede perderse el derecho cuando existen alquileres, intereses, actividades económicas u otras rentas no exentas por encima de 6.500 euros.
Revisar el borrador evita perder el beneficio
La Agencia Tributaria indica que Renta Web calcula generalmente la deducción con los datos disponibles. Sin embargo, si los rendimientos no aparecen correctamente imputados o falta información, el contribuyente debe revisar el apartado de deducción por obtención de rendimientos del trabajo. Confirmar el borrador sin comprobarlo puede dejar fuera un ahorro que cumple todos los requisitos legales.
Los asesores recomiendan revisar el salario íntegro anual, no el dinero neto recibido en la cuenta, y comprobar las demás rentas antes de aplicar la medida. Tampoco debe confundirse con la reducción general por rendimientos del trabajo, porque son mecanismos distintos. No casi cualquier trabajador puede pagar 340 euros menos: el beneficio está concentrado en salarios bajos y puede ser inferior. Quien cumpla los límites, no obstante, puede reducir directamente su factura fiscal y obtener una devolución mayor o pagar menos al presentar su declaración anual.