Àngel Llàcer ha encontrado en la Garrotxa algo bastante más valioso que una segunda residencia. Después de décadas convertido en una de las caras más reconocibles de la televisión y el teatro catalán, el presentador buscaba un lugar en el que pudiera desprenderse del personaje que inevitablemente le acompaña cuando sale a la calle. Y asegura haberlo encontrado allí: "He encontrado mi refugio en la Garrotxa, donde puedo dejar de ser Àngel Llàcer para ser Àngel".
La diferencia para él está precisamente en cómo lo trata la gente. Llàcer explica que cuando llega puede seguir siendo reconocido durante el primer día, pero después esa condición desaparece y pasa a convertirse simplemente en otro vecino. Para alguien acostumbrado a que una parte de quienes se acercan lo hagan por la televisión, recuperar esa normalidad tiene un valor especial.
En la Garrotxa encontró el lugar que llevaba tiempo buscando
La decisión no fue inmediata. Llàcer había visitado distintas casas y zonas antes de llegar a la Garrotxa. En una entrevista posterior en Via Lliure recordó incluso el momento en el que condujo solo por la Vall d'en Bas para ir a visitar una propiedad y empezó a sentir que aquel entorno podía ser diferente. Con el tiempo acabaría hablando directamente de haber encontrado "su lugar".
Naturaleza, pequeños pueblos y una vida mucho menos condicionada por los ritmos de Barcelona forman parte de ese atractivo. Su casa tampoco responde, según ha explicado, a la imagen de una gran mansión de famoso. Ha destacado precisamente que es una vivienda con personalidad, construida y cuidada durante décadas por su anterior propietario.
Volver a Barcelona significa recuperar al personaje
Llàcer diferencia con claridad entre Àngel y Àngel Llàcer. El segundo es el personaje conocido, sometido a opiniones, críticas y expectativas. El primero es la persona que puede vivir sin tener que responder constantemente a la imagen que los demás han construido sobre él.
Por eso reconoce que regresar a Barcelona después de pasar tiempo en la Garrotxa supone casi un choque. Allí consigue dejar durante unos días la fama fuera de casa y recuperar rutinas mucho más sencillas. No habla de abandonar el teatro o la televisión, sino de tener un lugar donde ambos mundos quedan separados. Después de tantos años siendo Àngel Llàcer para todo el mundo, su verdadero lujo parece ser poder llegar a la Garrotxa y volver a ser únicamente Àngel.
