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Aitana Bonmatí no pierde la humildad ni la normalidad. A pesar de ser la mejor jugadora del planeta durante los últimos años, se mantiene fiel a sus orígenes. Todas las personas que tienen el placer de conocerla de cerca destacan que se mantiene como una persona sencilla, a la cual no le gustan las distracciones por la fama, y que para ella el fútbol sigue siendo su mejor pasatiempo, y no un trabajo. Y ella misma lo ha remarcado en varias entrevistas.

El mejor ejemplo es que todavía reside en su pueblo natal, Sant Pere de Ribes, un municipio cercano a Barcelona. Lejos de la fama o del dinero, prefiere seguir residiendo donde nació y creció, para continuar rodeada de sus amigos de siempre y de su familia. Y en una entrevista concedida a la revista ‘Vogue’, señaló que no tiene ningún tipo de intención de mudarse en un futuro, y que está muy contenta con la vida que tiene en estos momentos.

“Siempre digo que nunca he querido vivir fuera de mi pueblo porque es una forma de recordarme cada día de donde vengo. Por mucho que mi vida haya cambiado me hace sentir que yo no y que mi gente sigue siendo la misma que cuando era pequeña. Es guay mostrar también esta parte íntima de las personas que estamos en el punto de mira. La mayoría de la gente me dice que soy una persona muy normal y es así. Vale que he hecho grandes cosas en mi trabajo, pero fuera de ello yo no he cambiado. Todos somos personas y cada una hace su trabajo en el que puede ser muy buena. No significa que seas más que nadie”, declaró la futbolista del Barça.

Y el hecho de estar cerca de su gente también ha ayudado mucho a Aitana a superar los momentos difíciles. Porque, recientemente, ha estado mucho tiempo lesionada, sin poder hacer lo que más le gusta, que es jugar al fútbol. Asimismo, también ha recordado que, en la vida, no siempre las cosas salen de la manera en la cual puedes desear, y que es importante mantener siempre una actitud optimista, y pensar en los buenos momentos, alejándose de las malas energías.

“Mis amigos, Miguel y María siempre me dicen que no saben cómo soy capaz de mantener esa presión y responsabilidad, porque es diaria, ¿sabes? No todo el mundo sería capaz de sostener esta vida, no todo el mundo está capacitado. Puedes ser muy buen deportista, pero cuando te llegan todos esos momentos, igual no puedes con ellos y por eso no llegan a ser de los mejores. Supone una gran gestión emocional, la verdad. Yo me voy adaptando. Mi carácter me ayuda mucho, tengo una personalidad fuerte que me ayuda a enfrentar todos estos momentos de presión y de ilusión, ambas conviven. Nadie te enseña a gestionarlos, pero he estado bastante preparada, aunque me haya equivocado muchas veces”, sentenció la ganadora de tres Balones de Oro.