Vender una vivienda por debajo del precio de mercado puede parecer una decisión personal sin consecuencias, especialmente cuando se trata de ayudar a un familiar o cerrar una operación de la forma más rápida posible. Sin embargo, cada vez más expertos fiscales advierten de un riesgo importante, ya que Hacienda vigila este tipo de operaciones y puede intervenir si considera que el precio no es realista.

La realidad es que las compraventas inmobiliarias están entre los principales focos de control de la Agencia Tributaria, precisamente por su potencial para ocultar fraudes o reducir impuestos en determinados casos.

Hacienda puede recalcular el valor real de la vivienda

Y es que, si el fisco detecta que una casa se ha vendido muy por debajo de su valor habitual, Hacienda puede actuar. En estos casos, no toma como referencia el precio declarado, sino que aplica otros criterios como el valor de referencia catastral o una valoración propia realizada por sus técnicos para aplicar las tasas.

hacienda sede efe
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De este modo, puede exigir al contribuyente que pague impuestos como si hubiera vendido la vivienda por un importe mayor. Esto afecta directamente al IRPF, a la plusvalía municipal e incluso al ITP o al IVA, dependiendo de la operación que se haya cerrado. El problema es que el vendedor tributa por un dinero que en realidad no ha recibido.

Donación encubierta y posibles sanciones

Otro de los riesgos más frecuentes aparece cuando la venta se realiza entre familiares. Si el precio es demasiado bajo, Hacienda puede considerar que no se trata de una compraventa real, sino de una donación encubierta. Esto implica un cambio total en la tributación. En lugar de una venta, se aplicaría el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, además de posibles sanciones e intereses de demora.

Además, si la Agencia Tributaria entiende que ha habido una infravaloración deliberada del precio, puede imponer multas por infracción tributaria grave. Estas sanciones pueden oscilar entre el 50% y el 150% de la cantidad que se haya dejado de ingresar. Así pues, el mensaje de los expertos es claro: vender por debajo del mercado no es ilegal, pero debe justificarse correctamente. Porque en caso contrario, Hacienda puede intervenir y convertir una operación aparentemente sencilla en un problema fiscal importante.