La recuperación económica se extiende a las doce comarcas de la demarcación de Barcelona, según la decimocuarta edición del Informe territorial de la Cámara de Comercio de Barcelona que constata un crecimiento de la economía catalana del 3,4% del PIB a lo largo del 2015, superior al 3,2% de España y al 1,6% de la zona euro. En este sentido, mejoran las cifras de creación de empresas, disminuye el número de parados tanto de registrados como estimados y el número de personas afiliadas a la Seguridad Social. 

A pesar de ello todavía persiste un hándicap que tiene que servir de "toque de alerta" y este es "el envejecimiento progresivo de la población catalana" que se ha estancado en 5,5 millones de habitantes, ha explicado el alcalde de Igualada y miembro de la Junta de Govern de la Diputació de Barcelona, Marc Castells. "El problema demográfico existe y somos conscientes de ello", ha reiterado el presidente de la Cambra de Comerç de Barcelona, Miquel Valls.

¿Pero cómo se puede solucionar este hándicap? Más natalidad y/o más flujos migratorios. Consciente de hasta qué punto la inmigración ha influenciado el resultado del referéndum del Reino Unido para salir de la Unión Europea (UE), el catedrático de Economía de la UB, Martí Parellada, ha asegurado que "la aceptación social de la inmigración en el conjunto de países es fundamental", así como las políticas a favor de la natalidad "para seguir impulsando el sistema de bienestar". En el caso español, la inmigración ha pasado de aproximadamente un 1% en el 2000 hasta un 14% en el 2015. 

El "magma" de los servicios

El sector servicios es un "magma", según Parellada, que engloba desde la actividad turística hasta los servicios del Estado del Bienestar. Y es por eso que conviene plantear con mucho cuidado qué modelo de crecimiento de servicios se quiere, especialmente en la demarcación de Barcelona que no deja de ser un "compendio" de la economía catalana, ya que representa entre un 75% y un 80% del total. 

De hecho, la mejora de la evolución del tejido empresarial es incomprensible sin tener en cuenta el sector servicios, que supone un 81% del total de empresas de la demarcación, que al mismo tiempo ha creado 3.361 empresas durante el 2015, un 2,4% más que en el año pasado. De la misma forma, el resto de sectores productivos como son la construcción, la industria o la agricultura también están que queman. Todos, sin excepción, han registrado un aumento del número de empresas. 

Siempre se puede mejorar

El estudio muestra un conjunto de cifras económicas que son "las más positivas de los últimos años, aunque todavía queda mucho camino por recorrer para superar los efectos de la crisis", ha explicado Valls. Y es que el crecimiento "elevado, sostenido y consolidado" de la economía catalana tiene menos incertidumbres que en 2013 y muestra una recuperación "lenta pero inequívoca", ha matizado Castells.

Ahora bien, siempre se puede hacer más y mejor. Por una parte, Valls ha defendido la internacionalización de las empresas para hacer frente a las debilidades locales, mientras que Castells se ha mostrado partidario de aprovechar la gran utilidad de las políticas públicas y el motor del turismo; y por la otra, Parellada ha remarcado la importancia de promover el proceso de reformas en España para mitigar los efectos negativos de una deuda pública que no para de crecer. 

"Somos optimistas en el corto plazo, siempre y cuando las perspectivas de la recuperación económica se confirmen y no se repitan los errores del pasado", ha concluido con un optimismo prudencial Valls. Soluciones complementarias para un diagnóstico común de presente y de futuro: asegurar la recuperación económica. 

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