El alemán Alexander Zverev ha logrado este domingo el primer Grand Slam de su carrera deportiva, el Roland Garros, al superar al italiano Flavio Cobolli en una final épica que se ha ido hasta los cinco sets. Con Carlos Alcaraz de baja por lesión y con las eliminaciones prematuras de Sinner y de Djokovic, todas las miradas estaban puestas en Zverev, que había perdido las 3 finales de Grand Slam previas disputadas.
De hecho, tenía sobre su espalda la etiqueta de jugador perdedor, hasta el punto de ser considerado uno de los mejores jugadores de los últimos tiempos sin un grande en su palmarés.
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Un partido muy disputado y con grandes momentos para los dos tenistas
Y este domingo, la sombra de jugador perdedor, de dejarse llevar cuando más presión había, ha vuelto a sobrevolar París. Zverev se ha llevado el primer set con una superioridad espectacular, por 6-1, sin darle opciones a Cobolli. Parecía que la final iba a ser un paseo del alemán, que en el segundo set se ha encontrado con la respuesta de Cobolli, que se ha sobrepuesto para llevarse la segunda manga por 4-6, aguantando su servicio y rompiendo el de Zverev en el momento preciso.
Zverev ha respondido a los momentos de dudas en el tercer set, que, aunque ha sido más ajustado, también se ha llevado, por 6-4, para intentar rematar la faena en el cuarto set. Lo ha ido dominando Cobolli, pero Zverev ha logrado forzar el tie break, en el que era favorito teniendo en cuenta sus números en muertes súbitas en Roland Garros. Pero no, el tiebreak lo ha ganado Collobi. Volvían los miedos.
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El mejor Zverev, en el quinto set para decidir Roland Garros
Y ha sido entonces cuando ha aparecido el Zverev más sobrio, que a pesar de los calambres en las piernas, ha aguantado los nervios y ha empezado a meter bolas ganadoras, con lo que ha conseguido que Collobi se hundiera. El italiano, también exhausto, ha empezado a fallar golpes sencillos, por lo que se ha ido viniendo abajo, hasta terminar cediendo. "Ahora somos campeones de Grand Slam, y eso es lo que cuenta", ha afirmado Alexander Zverev después del partido, con lágrimas en los ojos por tanto sufrimiento acumulado en los últimos años.
Zeverez ha logrado quitarse un enorme peso de encima, una etiqueta de tenista perdedor que le acompañaba; quién sabe si Roland Garros 2026 puede ser el punto de inflexión de una carrera que, con más o menos Grands Slams, está siendo extraordinaria.