Xavi Espart se ha ganado un sitio en los planes de Hansi Flick, pero la competencia en el lateral puede empezar a convertirse en un problema de gestión. El canterano ha respondido cada vez que ha tenido minutos y el técnico alemán valora especialmente su disciplina táctica, su energía y la capacidad para cumplir en escenarios exigentes. Sin embargo, el gran nivel de Joao Cancelo cambia por completo la jerarquía de una posición que parecía mucho más abierta hace solo unas semanas.
Cancelo ha aprovechado prácticamente cada oportunidad que ha tenido. El portugués regresó al Barça con la intención de volver a sentirse importante y su rendimiento ha sido inmediato: profundidad, último pase, capacidad para aparecer por dentro y una calidad técnica que ofrece soluciones diferentes en ataque. Por su parte, Hansi Flick sabe que, cuando está conectado, es uno de los laterales con mayor capacidad para transformar el juego del equipo.
Espart ha hecho méritos para seguir jugando
El problema es que Espart también ha cumplido con creces. El joven lateral se ha ganado la confianza del cuerpo técnico precisamente porque ofrece algo que Flick valora muchísimo como lo es la fiabilidad. No necesita asumir demasiados riesgos para ser útil y entiende cuándo debe cerrar, cuándo acompañar al extremo y cuándo conservar su posición para proteger al equipo. Esa madurez ha sorprendido internamente y explica que haya seguido entrando en las rotaciones.
La presencia de Cancelo, sin embargo, eleva mucho el nivel del equipo en ataque. El portugués no regresó para aceptar un papel secundario y su nivel cuando ha jugado ha enviado un mensaje claro. Tiene experiencia, personalidad y capacidad para decidir partidos desde una posición defensiva. Si continúa rindiendo así, dejarlo fuera de manera recurrente puede generar una situación incómoda para Flick.
Cancelo necesita sentirse protagonista
Ahí aparece el verdadero reto del entrenador. Cancelo es un futbolista que necesita sentirse importante, participar y tener peso en el juego. Cuando tiene confianza, su impacto es enorme, pero gestionar sus minutos exige equilibrio. Flick no quiere frenar la progresión de Espart, aunque tampoco puede ignorar lo que está ofreciendo un jugador con la trayectoria y el talento del portugués.
La solución puede estar en repartir funciones y aprovechar la polivalencia de ambos. Espart ofrece juventud, disciplina y crecimiento; Cancelo aporta experiencia, desequilibrio y creatividad. El problema llegará si uno de los dos empieza a sentirse claramente relegado. Por ahora, el portugués ha hecho exactamente lo que tenía que hacer: cada vez que ha jugado, ha demostrado nivel suficiente para discutir la titularidad. Flick quería competencia real y ya la tiene. Ahora debe administrarla sin que se convierta en un conflicto dentro de una posición que, de repente, cuenta con muchas más soluciones.
