Hay proyectos que empiezan con ilusión y otros que empiezan con decisiones delicadas y que nadie quiere tomar. El escenario que se ha encontrado Xabi Alonso en su aterrizaje al Chelsea apunta más al segundo grupo. Porque una cosa era asumir un año de transición y otra muy distinta empezar la planificación deportiva sin competiciones europeas y con la necesidad de revisar cuentas antes de construir la plantilla con la que devolver el Chelsea a la cima de Europa.
El golpe de quedarse fuera de las competiciones europeas cambia muchas cosas dentro del club londinense. Menos ingresos, menos atractivo para determinados futbolistas y una presión mucho mayor para equilibrar la estructura económica de un club que ha gastado mucho sin éxito. Y ahí es donde empiezan a aparecer nombres que interesan al Barça.
Joao Pedro y Cucurella entran en el foco
Dentro del mercado azulgrana hay dos jugadores que llevan tiempo gustando y que vuelven a aparecer sobre la mesa. Uno es Joao Pedro, un perfil de delantero centro que encaja por movilidad, capacidad para ocupar varias posiciones y potencial para seguir mejorando. El otro es Marc Cucurella, un nombre especialmente atractivo por conocimiento del Barça, experiencia y por ser, actualmente, uno de los mejores del mundo en su puesto.

Hasta hace poco parecían operaciones difíciles o imposibles. Pero el nuevo escenario del Chelsea podría obligar al club inglés a ser más flexible con determinadas decisiones de mercado si necesita generar margen económico. Eso no significa que exista obligación de vender ni que las salidas estén decididas, pero sí son más factibles.
Xabi Alonso ya sabe que mantener el proyecto puede exigir sacrificios
La situación deja una realidad incómoda para cualquier entrenador que llega. Construir un equipo normalmente implica pedir fichajes. El problema aparece cuando primero hay que decidir quién se queda. En Stamford Bridge saben que quedarse fuera de Europa obliga a replantear expectativas y puede hacer más complicada la continuidad de determinadas piezas si llegan ofertas importantes.
Mientras tanto, el Barça está a la espera de ver lo que pasa. Especialmente porque entiende que este tipo de escenarios son los que pueden abrir operaciones que hace unos meses parecían completamente fuera del mercado. Xabi Alonso apenas acaba de aterrizar y ya ha descubierto una de las reglas más incómodas del fútbol moderno porque ahora no deberá ver solo quién llega, tambiçen quién se va.