El Real Madrid vivió este jueves, en el partido contra Las Palmas, uno de los peores arranques de temporada en los últimos años. Esto es sorprendente, considerando la poderosa plantilla que ha armado Florentino Pérez en las últimas temporadas, culminando con el fichaje estrella de Kylian Mbappé.
Como mencionábamos, las cosas no han comenzado nada bien. Dos empates y una victoria en los tres primeros partidos los han dejado ya a 4 puntos del FC Barcelona, y la actitud en el campo es preocupante, lo que ha inquietado tanto a Carlo Ancelotti como a Florentino Pérez. Además, la conexión entre Vinícius y Mbappé no está funcionando. No logran entenderse en el terreno de juego, y el francés aún no ha marcado esta temporada.

Vinícius y Mbappé no se pueden ni ver
Para Vinícius, existe un problema claro. La temporada pasada, cuando el Madrid jugaba sin delantero centro, podía hacer su típica jugada desde la banda, meterse para dentro, encontrar el hueco y marcar. Este curso, en cambio, cuando intenta meterse en el área se encuentra con los marcadores de Mbappé, lo que impide su progresión.
Para Mbappé, el problema es distinto. El francés considera que el equipo juega poco para él. Y acostumbrado a que en el Paris Saint-Germain era la referencia máxima, no termina de encontrar su sitio en el terreno de juego.
En cualquier caso, ambos futbolistas piensan lo mismo: que el otro es el problema y que no pueden jugar juntos. De hecho, es cierto, pues los dos tienen el mismo perfil. Pero también coinciden en que ninguno de los dos está dispuesto a sacrificar su rol para que el equipo funcione. Y a medida que pasan las jornadas, el problema se está enquistando de forma preocupante.
Aunque Mbappé y Vinícius no son los únicos molestos con la gestión de esta situación. Rodrygo está muy mosqueado. El delantero brasileño está ofreciendo un rendimiento muy superior al de Kylian y Vini, pero no siente que sus compañeros le acompañen. Se siente al margen en el ataque y también un segundón para Carlo Ancelotti, al que considera un cobarde por no sentar a las estrellas que no están rindiendo al 100% para evitar un conflicto en el vestuario y con Florentino Pérez. Una actitud del míster en la que Rodrygo está saliendo damnificado. El mensaje que publicó el brasileño en el que reclamaba la R en la BMW y que fue obligado a borrar no fue una simple anécdota.

Ancelotti tiene otro incendio en la medular
La gestión de Ancelotti no solo tiene a malas a los delanteros. Este mal ambiente se extiende también a Dani Ceballos. El jugador está muy decepcionado con el entrenador italiano. El míster le prometió minutos y protagonismo, pero nada más lejos de la realidad. Pese a ser uno de los futbolistas más entregados en cada sesión de entrenamiento y en los minutos que ha tenido sobre el terreno de juego, está viendo como el técnico apuesta ciegamente por un Aurélien Tchouaméni que está muy lejos de su mejor versión. El francés está fuera de forma y es uno de los jugadores por los que el equipo, como dijo Ancelotti, no está compacto. Aun así, se mantiene por delante a la hora de confeccionar el once titular.

Un Ceballos cuyo malestar ha aumentado después de que haya pedido salir y el Real Madrid le haya cerrado las puertas tras exigir 20 millones de euros por su traspaso. Dani sabe que a sus 28 años tiene cada vez menos temporadas por delante de ser ese jugador importante que apuntaba a ser cuando fichó por el Madrid. Se siente traicionado por el club.